El precandidato presidencial liberacionista Rodrigo Arias ganó el pulso a su homólogo libertario Otto Guevara por el caso de las consultorías pagadas con dineros del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
El Juzgado Penal del II Circuito Judicial de San José dictó este miércoles un sobreseimiento definitivo en favor de Arias.
Además, ordenó archivar la causa que pesaba contra Arias y otras personas vinculadas al programa de cooperación por $2 millones para el 2006 y 2007. Se ejecutaron $1,6 millones al margen de los controles del dinero público y con errores administrativos “pero nada ilegal”, como dijo Arias.
El exministro de la Presidencia figuraba como imputado en el expediente 08-000101-612-PE y, aunque fueron diputados libertarios los que inicialmente denunciaron a Arias, Guevara sí intentó evitar que este caso se archivara.
Aún este miércoles Guevara visitó la Sala IV para revisar el estado de una acción destinada a conseguir pruebas y frenar el sobreseimiento en el caso BCIE, el cual finalmente se dictó ese mismo día.
Guevara quiere que le reprogramen una audiencia a la cual él no asistió (argumentó enfermedad) y que fue fundamental para que la jueza penal Natalia Rodríguez Solís considerara que la querella estaba “desistida tácitamente”.
En el fallo de este miércoles se considera “temeraria” y “falta de seriedad” la demanda planteada por Guevara en julio del 2008. En ese mes, reportajes de este diario revelaron la existencia de un programa de consultorías manejado desde la Presidencia de la República, en Zapote.
Mediante ese programa, la Presidencia había contratado 84 consultorías “de confianza” en las áreas legal y de imagen principalmente, pero también hubo servicio de mensajería, entre otros.
El fundamento del Juzgado es que no fue el Estado ni ningún funcionario sujeto a las leyes costarricenses los que realizaron las contrataciones. Fue el BCIE, que goza de inmunidad por ser un organismo internacional.
Fue Rodrigo Arias quien decidió desde el 2006 mantener en las cuentas del BCIE los $2 millones que este organismo ofrecía para consultorías. Así, al estar fuera de los controles del presupuesto público, podían hacer contrataciones con agilidad, como argumentó el ministro desde un principio.
“Entre menos plata manejemos aquí, mejor para nosotros; yo no quiero firmar cheques aquí”, dijo Arias el 5 de julio del 2008 en una entrevista con este diario.
Debido a esa decisión, los pagos los hacía la oficina del BCIE aquí en Costa Rica, dirigida por Alfredo Ortuño, quien antes fue jefe de finanzas de la campaña política que llevó de nuevo al poder a Óscar Arias.
“Tampoco se dio un perjuicio a la Hacienda Pública (...). No hubo ningún dinero que ingresara a las arcas del Estado sino solo bienes y servicios que fueron brindados por el BCIE”, se lee en la resolución coincidente con el criterio que sobre el tema expresó la Contraloría General de la República.
Ortuño figuraba como querellado en la demanda puesta por Guevara, pero este desistió y el director del BCIE fue liberado del proceso judicial desde noviembre del 2010.
Rodrigo Arias celebró ayer el fallo y reconoció que le ayuda a su campaña presidencial.