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Andrea Sanabria: el callado orgullo indígena

Actualizado el 23 de febrero de 2014 a las 12:00 am

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Andrea Sanabria: el callado orgullo indígena

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San Gerardo de Rivas, Pérez Zeledón. Andrea Sanabria se convirtió ayer en la hexacampeona de la Carrera del Chirripó y es la única competidora en la historia que logra tal hecho.

Sin embargo, en su rostro no se refleja felicidad alguna por ello. Su mirada es tímida, metida en un cuerpo de niña, pese a contar ya con 29 años y cargar con la crianza de sus tres hijos.

"Fue buena... las subidas fueron duras, pero buena”, afirma sigilosamente al micrófono, mientras observa con cautela a su esposo Ismael Salazar y se preocupa por limpiarle la nariz a su pequeña Daniela, de dos años y que curiosamente nació días antes de que ella consiguiera su pasado récord de 4:20:32.

Ayer su buen ritmo de carrera y el hecho de contar con una digna rival, como lo fue la chilena Verónica Bravo, le ayudó a superarse a sí misma y consiguió una nueva marca con 4 horas, 19 minutos y 47 segundos.

Andrea no habla mucho español y en cada respuesta mira queditamente a su esposo, quien ahora se adueña de la entrevista y explica que ellos son de una zona muy alejada llamada Sitio Hilda, refugio de los indígenas cabécar.

Solo para llegar a San Gerardo de Rivas de Pérez Zeledón, sitio del que sale la carrera, ellos tienen que caminar al menos dos días enteros. Sin embargo, para estos días, la organización les da refugio en el albergue para que no se desgasten tras la carrera.

Dentro de la timidez de Andrea Sanabria se esconde la más exitosa competidora que ha participado en la Carrera del Chirripó. |  ALONSO TENORIO
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Dentro de la timidez de Andrea Sanabria se esconde la más exitosa competidora que ha participado en la Carrera del Chirripó. | ALONSO TENORIO

Parte de los premios obtenidos en el evento serán destinados para la familia y alguna parte muy pequeña para pagarse los gastos de competir, como el par de tenis para poder participar.

Su esposo Ismael explica que él es el que se encarga de mantener a la familia, con trabajos en el campo, mientras ella se queda en la casa cuidando a sus hijos, aunque admite que también ha trabajo en la recolección de café.

Ahora la siguiente carrera para Andrea será la prueba de campo traviesa Cabécar el próximo 30 de marzo y en la que también participará Juan Ramón Fallas, ganador de la categoría masculina.

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De momento la campeona se pierde entre la multitud con sus tres hijos. Ella parece ignorarlo, pero para el Chirripó ella es la atleta más laureada de la historia.

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