Del 7 al 16 de diciembre, el Costa Rica Festival Internacional de Cine extenderá su oferta de 73 películas en 18 idiomas, provenientes de 35 países. Acá le ofrecemos un primer vistazo de lo que podrá encontrar

 2 diciembre
El Costa Rica Festival Internacional de Cine propone sorprenderse y viajar a través del cine.
El Costa Rica Festival Internacional de Cine propone sorprenderse y viajar a través del cine.

En años recientes, todas las áreas relacionadas con el cine han venido creciendo en el país, desde el número de producciones costarricenses, el fomento económico que se brinda para que se realicen nuevas obras, así como los espacios en los que se proyectan filmes que no forman parte del monopolio de Hollywood.

El Costa Rica Festival Internacional de Cine es la mayor fiesta que permite celebrar la pasión cinéfila, con 73 filmes de 35 regiones y hablados en 18 idiomas, más varias actividades dirigidas al público general y al sector audiovisual centroamericano, con el cual se sigue fortaleciendo la cultura y el arte como fuentes de debate de las realidades nacionales e internacionales. Ante tal panorama tan exuberante, esta es una guía de los filmes que se podrán disfrutar.

Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.
Cine latinoamericano

Las cinematografías latinoamericanas son de las más prolíficas, con estéticas y temas que retan al espectador; no obstante, pocas veces se tiene la oportunidad de disfrutar de este cine en el país.

En la sección de competencia internacional se podrán apreciar: Mala junta (Claudia Huaquimilla, 2017), La novia del desierto (Valeria Pivato y Cecilia Atán, 2017) y Pendular (Júlia Murat, 2017). Las tres son dirigidas por mujeres.

La chilena Mala junta parte de la relación de dos adolescentes para mostrar la realidad del pueblo mapuche. La directora evita el relato panfletario para enfocarse en las luchas indígenas y en la relación de amistad de los jóvenes, que, aunque provienen de estratos sociales diferentes, llegan a comprenderse y aceptarse.

Por su parte, la argentina La novia del desierto, estrenada en Cannes, presenta a Teresa, quien pasa por un momento de incertidumbre cuando la familia con la que ha trabajado toda su vida ha decidido vender la casa.

Con una gran fotografía, los planos generales reflejan la soledad de la protagonista y una bella música, que marca los momentos de cambio, el filme se erige como un acto de rebelión de una mujer que, a sus 54 años, encuentra el valor para liberarse del pasado.

En la contemplativa Pendular, la brasileña Murat conjuga la danza con el erotismo. Mezcla la cotidianeidad cuasi documental de una bailarina y un escultor con escenas eróticas; la protagonista tiene que decidir entre la familia y la maternidad o su trabajo.

La también brasileña Las dos Irenes (Fabio Meira, 2017), de la sección De jóvenes, es un relato comming of age, en el que una adolescente descubre que su padre tiene otra familia y otra hija; ambas se llaman Irene. En un caluroso verano, las dos jóvenes se conocerán mientras descubren su sexualidad y sus familias.

Para quienes gustan de un cine experimental, la sección Radar ofrece Rey (Nilles Atallah, 2017), filme chileno ubicado en 1860, en el que un francés se proclama rey de la Patagonia.

Posee reminiscencias al filme Jauja (Lisandro Alonso, 2014), en el que también el tiempo es un concepto relativo. La experimentación se da tanto en el contenido como en la forma: Atallah decidió enterrar la película para conferirle un añejamiento artificial que evoca otras épocas del cine.

Cine del mundo
Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.

Lo mejor de un festival de cine es encontrarse con historias de otras partes del mundo y sentirse afectado, positiva o negativamente, con estas.

Insyriated (Philippe Van Leeuw, 2017) es una producción francobelga, filmada en Líbano, cuya historia transcurre en Damasco, Siria. El título es un juego de palabras que hace referencia a estar encerrado en Siria, metáfora que se convierte en un hecho concreto para Oum y sus tres hijos, atrapados en un apartamento, mientras que. en las calles, la guerra está en su apogeo.

El miedo y nerviosismo afloran en un filme que hace un excelente uso del fuera de campo y cuyos efectos sonoros transmiten la gran tensión.

La India es un país lleno de contrastes, con muchas etnias e idiomas que suman a la diversidad cultural, pero que también lleva a enfrentamientos. En ese marco transcurre Sexy Durga (Sanal Kumar, 2017), en el que el viaje de una joven pareja deja entrever el sexismo de la sociedad: mientras que Durga –protagonista– no puede viajar sin su esposo, en otra ciudad, se celebra un ritual a Kali, personificación de la ira de la diosa Durga.

¿Se imaginan pedir un aventón con un elefante? Esta es la premisa de Pop Aye (Kirsten Tan, 2017), filme singapurense cuya acción sucede en Tailandia. Allí un arquitecto que pasa por una crisis laboral se reencuentra, al parecer, con Popeye, un elefante de su infancia; ambos emprenden un viaje de regreso a su ciudad natal, en el que se toparán con pintorescos personajes en una particular road movie.

El cine africano está presente con Beauty and the dogs (Kaouther Ben Hania, 2017), desgarrador relato sobre un abuso sexual real sufrido por una joven. Narrado en nueve planos secuencias, la directora evidencia el lado más conservador y atrasado de la sociedad.

Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.
Documentales

Además de ficciones, el festival también trae varios documentales para aquellos que prefieren adentrarse en otras culturas y conocer historias sorprendentes.

Este año se caminará por las calles del Líbano sin salir de la Casa del Cuño, gracias a la presentación de Four Walls (Alice Shindelar, 2016), un documental interactivo en el que se puede conocer las condiciones en que viven los refugiados sirios en el Líbano: observar las calles llenas de escombros, las paredes despintadas, los coloridos vestidos y los rostros de aquellos que viven en el exilio.

Los conflictos sirios son también el foco de atención en The Last Men in Aleppo (Steen Johannessen, Firas Fayyad, 2017), producción danesa que sigue a tres hombres que pertenecen a los Cascos Blancos, organización de voluntarios que dan asistencia a las víctimas civiles de los bombardeos. Con una fotografía pasmosa, el filme muestra el lado más doloroso y, a la vez, esperanzador de una guerra cuyas víctimas aumentan día con día.

La naturalización de la violencia en México es filmada en primer plano en La libertad del diablo (Everardo González, 2017), innovador trabajo en el que se explora la psicología de víctimas y agresores en una sociedad que roza la psicosis, en la que aquellos que la tienen que defender se convierten en agresores y todos tapan sus rostros ante el sufrimiento.

En City of the Sun (Rati Oneli, 2017), la acción transcurre en Chiatura, Georgia, ciudad otrora minera, pero que en el presente está casi deshabitada, donde sus escasos moradores, lejos de sentirse afligidos, organizan obras de teatro, conciertos o practican deporte. Con una hermosa fotografía y escenarios impactantes, este trabajo muestra sus sueños.

Animación
Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.

El cine de animación es una industria que no para de crecer, así que no sorprende que el festival tenga una buena dosis.

En Teherán Tabú (Ali Soozanfeh, 2017), rotoscopía austrogermana, hablada en farsi y ubicada en el Irán contemporáneo, tres mujeres luchan diariamente por sobrevivir, tener la autonomía de su cuerpo y por tener el derecho de decidir por ellas mismas. Sin embargo, todo esto es un tabú en una sociedad patriarcal.

Uno de los filmes más controvertidos del año es Have a Nice Day (Liu Jian, 2017), exponente del talento emergente de la animación china, pero cuya historia no es del agrado del gobierno de ese país, por lo cual fue vetada.

El relato sobre gánsteres y oportunistas muestra una sociedad desgastada, en la que el tono verduzco amarillento y la estética neo noir se complementan.

Por un par de años, el público ha esperado Loving Vincent (Dorota Kobiela, Hugh Welchman, 2017), ambiciosa película polaca sobre la vida del pintor Vincent van Gogh. Narrado en clave detectivesca, es el primer filme de la historia cuya técnica es la animación de pinturas al óleo.

Para los más jóvenes, su cita es con Zombillenium (Arthur de Pins y Alexis Ducord, 2017), entretenida película en la que vampiros y zombis se enfrentan por el control de un parque de atracciones con temática de horror. Con una excelente banda sonora y un lenguaje juvenil, el divertido filme no evita mofarse del cine estadounidense para adolescentes.

Clásicos
Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.

Este año, una de las innovaciones del festival es la presentación de clásicos: filmes de culto que han trascendido la historia del cine. En esta edición están dedicados al cine de horror.

Con La noche de los muertos vivientes (George Romero, 1968) se hace un homenaje al realizador fallecido en julio, famoso por popularizar el subgénero de zombis en el cine.

Su ópera prima consiste en un estudio sociológico del miedo, la intolerancia y la condición humana ante los conflictos. Su tono claustrofóbico y de pesadilla remite a las guerras y el estado de tensión que se vivían en la época.

Finalmente, con el filme sueco Häxan (Benjamin Christensen, 1922) se recordarán los inicios del cine, cuando las películas silentes eran musicalizadas. La función especial contará con la participación del pianista italiano Mario Mariani, quien acompañará la fantástica historia sobre brujería y superstición que está inspirada en el Malleus Maleficarum (Heinrich Kramer y Jacob Sprenger, 1487), guía de caza de brujas que se usó en la Inquisición.

Son 10 días para disfrutar de una vasta programación, con historias y temáticas variadas que prometen seducir desde jóvenes hasta mayores.

Algunos imperdibles

Cine latinoamericano

Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.

Mala junta: viernes 8 de diciembre, 2:30 p. m. y lunes 11, 5:30 p. m., en el Teatro de La Aduana

La novia del desierto: sábado 9, 5:30 p. m. y lunes 11, 2:30 p. m., Teatro de La Aduana

Pendular: viernes 8, 8 p. m., Teatro de La Aduana. Lunes 11, 8 p. m., Teatro 1887.

Las dos Irenes: sábado 9, 12:30 p. m., Cine Magaly. Sábado 16, 2:30 p. m., Teatro 1887

Rey: domingo 10, 5:30 p. m. y viernes 15, 8 p. m., en el Teatro de La Aduana

Cine del mundo

Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.

Insyriated: miércoles 13, 9 p. m. y viernes 15, 6 p. m., en el Cine Magaly

Sexy Durga: jueves 14, 5:30 p. m. y viernes 15, 8:30 pm, en el Teatro 1887

Pop Aye: sábado 9, 3 p. m., en el Cine Magaly. Lunes 11, 2:30 p. m., en el Teatro 1887

Beauty and the Dogs: jueves 14, 5:30 p. m. y sábado 16, 5:30 p. m. en el Teatro de La Aduana

Documentales

Four Walls: de viernes 8 a domingo 10, de 1 p. m. a 6 p. m., Casa del Cuño

Last Men in Aleppo: sábado 9, 5:30 p. m. y miércoles 13, 2:30 p. m., en el Teatro 1887

La libertad del diablo: domingo 10, 2:30 p. m. y viernes 8, 5:30 p. m., en el Teatro de La Aduana

City of the Sun: domingo 10, 2:30 p. m., y martes 12, 5:30 p. m., en el Teatro 1887

Foto: Cortesía del CRFIC.
Foto: Cortesía del CRFIC.

Animaciones

Teherán Tabú: viernes 8, 5:30 p. m. en el Teatro 1887. Jueves 14, 3 p. m., en el Cine Magaly

Have a Nice Day: domingo 10, 5:30 p. m. y viernes 15, 5:30 p. m. en el Teatro 1887

Loving Vincent: sábado 9, 9 p. m., y viernes 15, 3 p. m., en el Cine Magaly

Zombillenium: domingo 10, 12:30 p. m. en el Cine Magaly. Sábado 16, 12 m., en el Teatro 1887

Clásicos

La noche de los muertos vivientes: jueves 14, 9 p. m., en el Cine Magaly

Häxan: miércoles 13, 8 p. m., en Teatro de La Aduana

El autor está encargado del ciclo Preámbulo e integrante del equipo de programación del Costa Rica Festival Internacional de Cine, del Centro de Cine.