Viviana Calderón no se quedó con las ganas y le movió las caderas a el Escamoso, durante un programa especial que realizó el programa 'A todo dar', en el 2002.
Pedro el Escamoso, Valentina –la encantadora Gorda Bella– y la peliteñida de Patricia (la archienemiga de Betty, la fea) se salieron de la pantalla chica para aterrizar en estas tierras y causar furor entre todos sus seguidores ticos.
Algunas telenovelas fueron tan populares que los canales de TV y algunos productores locales encontraron un buen negocio invitando a sus protagonistas, para presentarlos en carne y hueso a los ticos, o al menos verlos en una tarima rodeada de gente.
¡No se equivocaron! Las convocatorias fueron multitudinarias y fueron noticia en su momento.
Una de las visitas que causó más furor fue la que realizó el actor Miguel Varoni, quien llegó al país en pleno apogeo de la telenovela que protagonizaba, Pedro el Escamoso.
El actor colombiano se presentó en una edición especial del extinto programa A todo dar, que se grabó en el parqueo del MegaSuper del Parque de la Paz.
Durante la primera década del 2000, tres novelas se convirtieron en fenómenos de audiencia: Pedro, el Escamoso, El Clon y Pasión de Gavilanes lograron amansar una gran cantidad de audiencia. Todo lo relacionado con sus tramas y protagonistas fueron noticia en La Nación. (Archivo)
Su presentación atrajo a más de 15.000 personas, para ver al fortachón de Pedro hacer sus locuras y poner a bailar a Viviana Calderón, quien apenas daba sus primeros pasos en la animación, en el 2002.
Un año antes de que viniera el Escamoso, el elenco de Yo soy Betty, la fea también fue invitado por Repretel para grabar, junto a Patricia Figueroa, un especial navideño en el hotel Real Intercontinental. Para ver la grabación vendieron entradas por $20, lo que también le daba derecho a una cena “especial”.
Viviana Calderón no se quedó con las ganas y le movió las caderas a el Escamoso, durante un programa especial que realizó el programa 'A todo dar', en el 2002.
La inversión del canal de La Uruca estaba respaldada por el éxito del melodrama, que lograba en algunos capítulos índices de audiencia de hasta 46.2%. ¡Casi como un partido de la Selección Nacional en un Mundial de Fútbol!
La periodista Ana María Parra reseñó en el artículo La cena de la ira, cómo se grabó el programa para Repretel y reflejó la molestia de los que habían pagado para cenar con sus ídolos porque unos malencarados guardaespaldas les impidieron pedir autógrafos o tomarse fotografías.
La telenovela Pasión de Gavilanes, protagonizada por Mario Cimarro, tuvo alto índices de audiencia.
Precisamente, para el final de esta teleserie colombiana, fueron invitadas al país Natalia Ramírez y Lorna Paz, las actrices que interpretaban a Marcela Valencia y Patricia Fernández, las archienemigas de Betty.
Las villanas fueron entrevistadas por Juan Fernando Cordero, quien en ese momento era el jefe de información de La Nación.
Durante la conversación, ambas no dejaron de criticar al personaje de Betty que para Natalia “era la peor de todas” un lobo disfrazado de ovejita”.
Café con aroma de mujer fue la primera novela colombiana que logró un gran éxito en Costa Rica.
Recuerdos
Teletica tampoco se quedó con las ganas de sacarle jugo a sus novelas más exitosas, y en el 2003 trajo al país a Natalia Streignard y Jerónimo Gil, actores que dieron vida a Valentina Villanueva y Franklin Carreño –el Polimalandro– protagonistas de Mi gorda bella .
Ambos pasearon por todo el país y causaron furor por donde pasaban, incluido la redacción del periódico La Nación , que enloqueció y perdió toda objetividad cuando una despampanante Gorda Bella y un musculoso Polimaladro empezaron a saludar a todos los periodistas.
Antes, los melodramas venezolanos y mexicanos dominaban a su antojo los índices de rating. Yo soy Betty, la fea vino a confirmar el gusto de los ticos por las historias colombianas; su éxito fue tan grande que Repretel trajo al país a parte del elenco para grabar un programa especial. (Archivo )