La protesta de Ruffalo se realizó horas antes de la gala del Óscar frente a la catedral Nuestra Señora de Los Angeles, ubicado en esa ciudad, acompañado de la Red de Sobrevivientes de Abusos de Sacerdotes (SNAP).
Según The Guardian, el movimiento exigió que "los nombres de los sacerdotes que habían sido condenados por abusos se hicieran públicos".
Precisamente Spotlight, la cinta por la que opta a la estatuilla dorada como mejor actor de reparto, es una película que precisamente toca el tema de la pedofilia en la iglesia católica estadounidense.
Específicamente, la película describe la investigación de un grupo de periodistas del Boston Globe sobre diversos caso de abuso sexual cometidos por sacerdotes en Massachussets.