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Traficante envió un cuadro robado de Picasso desde Heredia a Washigton

Memoria robada
Memoria robada

En 1905, en el barrio parisino de Montmartre, Pablo Picasso pintó a sus arlequines. Es poco probable que imaginara que uno de esos cuadros cruzaría el océano Atlántico para llegar a Costa Rica, 109 años después.

Sin embargo, uno de sus famosos bufones, el que saluda, recorrió los 8.900 km que separan la capital francesa de San Joaquín de Flores, en Heredia.

¿Cómo llegó allí? Es un misterio. Lo cierto es que, desde esa ciudad, una persona lo enrolló en un tubo de cartón y lo envió por medio de un servicio de correo exprés a Washington.

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