Sucesos

Especial 70 años de tragedias: Volcán Turrialba, el polvo que respiramos

El volcán Turrialba nos ha obligado a dejarlo ser parte de nuestra vida cotidiana. Desde hace siete años, sus incesantes expulsiones de ceniza no quieren dar tregua.

El pueblo de San Gerardo, que está a la entrada del Parque Nacional Volcán Irazú, con 200 pobladores, es la región que más ha sufrido los embates de la ceniza emanada por el volcán Turrialba.
El pueblo de San Gerardo, que está a la entrada del Parque Nacional Volcán Irazú, con 200 pobladores, es la región que más ha sufrido los embates de la ceniza emanada por el volcán Turrialba. John Durán
El pueblo de San Gerardo, que está a la entrada del Parque Nacional Volcán Irazú, con 200 pobladores, es la región que más ha sufrido los embates de la ceniza emanada por el volcán Turrialba. (John Durán)

“Cuando despertó, el volcán Turrialba de Costa Rica, había dormido 144 años. Bostezó con toda la fuerza de sus entrañas recién comenzando el día 5 del año nuevo de 2010 y arrojó cenizas después de hacer un gran estruendo. Había permanecido quieto desde 1866”.

En setiembre del año pasado, este diario informó sobre lo que nadie quería escuchar. Las erupciones del necio volcán Turrialba pueden continuar durante años. La ceniza, esa que respiramos ya casi a diario, no está pronta a irse.

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