El Tribunal Penal de Puntarenas declaró culpables a dos hombres y una mujer por tráfico de personas y les impuso un total de seis años de prisión a cada uno.
La condena se da luego de que el Ministerio Público logró acreditar los hechos contra los nicaragüenses, de apellidos Cáceres, Arguello y una mujer apellidada Téllez.
Contra otro acusado, de apellido González, los jueces emitieron una orden de captura, debido a que se ausentó del proceso penal.
La Fiscalía informó en un comunicado de prensa que el 20 de setiembre del 2013 los imputados promovieron, organizaron y ejecutaron la conducción y el transporte de Nicaragua a Costa Rica de cinco migrantes adultos y siete menores en condición migratoria irregular.
Para el ingreso de las personas a nuestro país, los tres imputados evadieron los controles migratorios del Estado.
Según se determinó en la investigación, los acusados cobraban a los migrantes entre $120 y $170 por persona, para trasladarlos en carro a diferentes sitios del país.
Cáceres, Arguello y Téllez cumplen desde este jueves seis meses de prisión preventiva, mientras queda en firme la condena. La lectura de la sentencia se realizó a las 10 a. m. en Puntarenas. Se fijo la fecha del próximo 6 de noviembre para la lectura integral.
Los jueces Miguel Ugalde, Simón Guillén y el presidente, Eduardo Rojas, tuvieron a cargo el debate.
Contra una mujer, de apellido Contreras, no se logró acreditar su participación.
La detención se dió el pasado 21 de setiembre del 2013 frente a las instalaciones de la Refinadora Costarricense de Petróleo en Barranca, después de que se le dio seguimiento al al bus en que viajaban por parte de la Fuerza Pública y autoridades de Migración.
Los nicaragüenses contactaban a los sentenciados para que los pasaran a Costa Rica con el fin de conseguir algún trabajo.
En el juicio, una de las testigos nicaragüenses que pagó a los coyotes comentó que primero contacto a Téllez para pagarle y que ella la llevó caminando una hora por una zona boscosa junto con otros nicaragüenses, hasta llegar a una casa que estaba en territorio costarricense.
Una hora más tarde montaron a 40 nicaragüenses en tres automóviles donde metieron hasta 18 personas en cada carro en un viaje de dos horas, hasta llegar donde estaba el bus.