Revista Dominical

Personajes del 2017: Adriana Orocú, voz de la huelga judicial que dividió al país

Aunque no tenía definido el cómo, desde la escuela sabía que lo que sería de grande tendría que ver con alzar la voz por sus convicciones y por los indefensos.

MATERIAL EMBARGADO HASTA 30 DE DICIEMBRE, REVISTA DOMINICAL PERSONAJES 2017
13/10/2017. Circuito Judicial, San José. Hora: 07:50 p.m. Retrato de Adriana Orocú, presidenta de la Asociación Costarricense de la Judicatura (Acojud), para Personajes del Año 2017 de la Revista Dominical. Orocú fue vocera de los empleados del Poder Judicial que entre julio y agosto protagonizaron una huelga para protestar contra el intento de una comisión legislativa de aprobar una reforma al régimen de pensiones del Poder Judicial, la cual los funcionarios calificaban de altamente lesiva a sus intereses.
Fotos: Mayela López
MATERIAL EMBARGADO HASTA 30 DE DICIEMBRE, REVISTA DOMINICAL PERSONAJES 2017 13/10/2017. Circuito Judicial, San José. Hora: 07:50 p.m. Retrato de Adriana Orocú, presidenta de la Asociación Costarricense de la Judicatura (Acojud), para Personajes del Año 2017 de la Revista Dominical. Orocú fue vocera de los empleados del Poder Judicial que entre julio y agosto protagonizaron una huelga para protestar contra el intento de una comisión legislativa de aprobar una reforma al régimen de pensiones del Poder Judicial, la cual los funcionarios calificaban de altamente lesiva a sus intereses. Fotos: Mayela López Mayela López

“La escuela donde estuve era una escuela marginal. Era una escuela en donde había unos chiquitos con muchas menos condiciones económicas que otros. Nunca se me olvida que estaba en cuarto grado (1981) y una profesora de Educación para el Hogar nos dijo: ‘Traigan frutas de su casa’.

"Y algunos chiquitos llevamos, pero otros no pudieron del todo. La profesora hizo dos ensaladas de frutas diferenciadas: una tenía papaya, sandía y piña; la otra, solo naranja y papaya. Nada más.

”Me pareció un acto tan deshumanizante. Y, palabras más, palabras menos, le dije que eso no se hacía, que lo que hizo no fue un acto de amor. Y me levanté y me senté con los compañeros que no habían llevado nada de frutas”.

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