El presidente Figueres y el suscrito, exministro de Trabajo, hace 40 años pusimos el ejecútese a la ley de creación del Infocoop que tantos beneficios ha traído al cooperativismo y a la democracia costarricense. Don Pepe habló del tema en campaña, pero no en el programa de gobierno por la sencilla razón de que nunca, en sus tres presidencias, don Pepe hizo programa de gobierno. Él no creía en eso. Creía en hacer cosas. Gobernar, no administrar.
Nombró un gran ministro de Trabajo, Danilo Jiménez Veiga, que integró una comisión redactora del proyecto políticamente calculada, como salida de la alta diplomacia del Vaticano. Allí estaban Marjorie Oduber, cooperativista y esposa del diputado presidente de la Asamblea Legislativa, Daniel Oduber, Nautilio Monge, hermano del vicepresidente de la Asamblea, Luis Alberto Monge,el padre Santiago Nuñez, hermano del padre Nuñez, Bolívar Cruz, ejemplar funcionario del Departamento de Cooperativas del Banco Nacional que íbamos a transformar en Infocoop, Antonio Hernández, jefe despacho del ministro, un economista de la confianza de don Chico Orlich, Eduardo Lizano y este servidor que era diputado y presidente de la Comision de Asuntos Sociales adonde llegaría el proyecto de ley que, después, los diputados aprobaron por unanimidad.
Siempre he creído y, hasta donde he podido, fomentado la autonomía de los movimientos sociales, sean cooperativas, sindicatos, solidaristas, educadores, comunalistas, a los cuales quiero hechos de tela de bandera y no de alfombra de los partidos ni de Zapote. Que nos obliguen a los políticos a estudiar y hacer mejores propuestas que ellos y poder así ganar su apoyo para las políticas públicas. Por eso Infocoop es una institución del movimiento cooperativo, no de un partido ni de un gobierno.