Editorial

Estado laico

Poner a la Constitución Política en sintonía con el pensamiento moderno y las garantías por las cuales aboga es una idea a la que hace años le llegó su tiempo

El concordato negociado por el Ministerio de Relaciones Exteriores con el Vaticano no resolverá la cuestión del carácter confesional del Estado costarricense. El tema queda en manos de la Asamblea Legislativa, anunció el canciller Enrique Castillo. “Eso no se pacta”, afirmó.

En abril, el jefe de nuestra diplomacia consideraba factible la incorporación del tema al concordato y los negociadores de la Iglesia católica no pidieron sustraerlo de las conversaciones. La exclusión del asunto es producto del último borrador planteado por los representantes de Costa Rica.

La confesionalidad del Estado costarricense está consagrada en al artículo 75 de la Constitución Política. “La religión Católica, Apostólica y Romana es la del Estado”, dice la Carta Magna en un numeral criticado por la exclusión de otras confesiones y, en consecuencia, su falta de correspondencia con la libertad religiosa y el principio de separación entre el Estado y la religión.

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