Editorial

Venezuela: el conflicto apenas comienza

La nueva Asamblea Nacional venezolana, bajo la presidencia del opositor Henry Ramos Allup, inicia hoy sus sesiones

La nueva Asamblea Nacional venezolana inicia hoy sus sesiones bajo la presidencia del opositor Henry Ramos Allup y con la pesada carga del legado antidemocrático de la mayoría chavista, entronizada hasta ayer bajo la dirección de Diosdado Cabello.

En menos de un mes, transcurrido desde las elecciones que dieron a la oposición una holgada mayoría en el Parlamento, los diputados chavistas instalaron un congreso paralelo, el Parlamento Comunal Nacional, para disputar la influencia de la nueva Asamblea Nacional “al servicio de la burguesía”, según Cabello, aunque elegida por voluntad popular. En cambio, la espuria legislatura chavista, inexistente en la Constitución, fue nombrada a dedo, a imagen y semejanza de sus creadores.

Los planes para socavar las atribuciones de la Asamblea Nacional no habrían estado completos sin el apresurado nombramiento de 13 magistrados propietarios y 21 suplentes del Tribunal Supremo de Justicia, encargado del control de constitucionalidad, mejor dicho, de darle la razón al chavismo para revestir de “legitimidad” todos sus caprichos. En el futuro tendrá, también, la responsabilidad de anular la legislación aprobada por el nuevo Parlamento.

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