Editorial

Renuncias en el Nacional

Las renuncias no cumplen el propósito declarado de abrir espacio a la investigación, porque los dimitentes permanecen en la Junta Directiva del Banco

Cuatro directivos del Banco Nacional renunciaron a sus cargos en las juntas que gobiernan las subsidiarias de la entidad para facilitar una investigación abierta por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) a petición del Consejo de Gobierno. La revisión de las actuaciones de la Directiva comenzó, precisamente, por el autonombramiento de los dimitentes en las juntas de las subsidiarias, a contrapelo de las normas de gobierno corporativo.

Posteriormente, surgieron otros hechos de interés para las indagaciones. La Procuraduría de la Ética ya abrió un expediente para analizar el caso en forma independiente. Por su parte, la Comisión de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa convocará a los directivos para preguntarles sobre los nombramientos en las subsidiarias, el pago de un bono de productividad a los empleados con base en estados financieros erróneos, la sobreestimación de ganancias y el cobro de ¢50.000 millones exigido por las autoridades tributarias, del cual no se informó en el momento oportuno.

Sin embargo, las renuncias no cumplen el propósito declarado, porque los dimitentes permanecen en la Junta Directiva del Banco. Si su intención es “dejar abierto el espacio para un procedimiento claro, objetivo y conforme al régimen de derecho”, es decir, si procuran ofrecer garantías de no interferir con las investigaciones, no tiene sentido conservar el cargo de mayor injerencia sobre los asuntos corporativos.

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