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El 18 de abril de 1521 es una fecha mucho más importante que el 31/10/ 1517, cuando se celebraron los 500 del inicio de la Reforma protestante. Ese día, Martín Lutero dijo: no voy a retractarme de nada

gustavo román jacobo
gustavo román jacobo

Todos los días pasan cosas, pero hay días, hay momentos, cuando una suma de acciones y de reacciones frente a ellas producen los big bangs de la historia. Por ejemplo, el 18 de abril de 1521, fecha en la que Lutero compareció ante Carlos V, fecha muchísimo más importante que el 31 de octubre de 1517, efeméride de la que acabamos de celebrar 500 años y que convencionalmente marca el inicio de la Reforma protestante.

Lo de 1521 fue más importante: dos trayectorias vitales colisionaron ese día, dos subjetividades (con sus circunstancias, claro) generaron, repeliéndose, dos modos de ser en el mundo, dos (para seguir a López Aranguren) “talantes” y dos Europas, la del norte, protestante, y la del sur, católica.

Carlos, con solo 21 años, es el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Es su primer acto oficial tras ser electo, sin que aún haya sido coronado. Va rumbo a su coronación, pero se le atraviesa la Dieta de Worms, una reunión delicadísima con los representantes de sus vasallos, entre ellos el príncipe elector Federico de Sajonia, que había votado por él, pero era protector de Lutero, a quien Carlos ha citado a la Dieta para que se retracte. El Papa ya había emitido dos bulas y había excomulgado a Lutero. Ahora presionaba al emperador para que lo apresara y lo enviara a Roma para ser juzgado por la Inquisición.

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