Columnistas

Asignar valor económico a las selvas

Ninguna tecnología es tan eficaz para el almacenamiento de carbono como los bosques tropicales.

NUEVA YORK – A principios de octubre, poco después de la llegada del huracán María a Puerto Rico, el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, dijo en Twitter que su empresa podía, si le daban la oportunidad, reconstruir la red eléctrica de la isla para el uso de energía solar. Salir a decir eso en medio de tanto sufrimiento humano fue una audacia. Pero con una perspectiva tecnológica, el momento elegido para hacerlo fue perfecto. A fines de octubre, en el Hospital del Niño de San Juan se instalaron paneles solares y baterías de alta capacidad, y hay en marcha otros proyectos.

Esta clase de respuesta a un desastre natural (reemplazar una red de distribución basada en los combustibles fósiles por otra con energías renovables) es digna de elogio. Pero por más limpias y eficientes que sean las fuentes renovables, nunca podrán mitigar totalmente los efectos climáticos causantes de huracanes como María.

Hay otro modo de hacerlo, y es mucho más barato que la propuesta de Musk.

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