Televisión

70 años de visitas célebres: Un tipo parecido a Cantinflas

Mario Moreno se paseó más de una vez por las calles de San José; le divertía venir de ‘incógnito’

Cuando vino en 1982 a Costa Rica, Mario Moreno se tomó una copita con Luis Alberto Monge en la Casa Presidencial y se fotografió con la comediante costarricense Carmen Granados. También firmó autógrafos, el último de ellos a una joven, Rosy Zúñiga, en el aeropuerto, antes de regresar a México.
Cuando vino en 1982 a Costa Rica, Mario Moreno se tomó una copita con Luis Alberto Monge en la Casa Presidencial y se fotografió con la comediante costarricense Carmen Granados. También firmó autógrafos, el último de ellos a una joven, Rosy Zúñiga, en el aeropuerto, antes de regresar a México.
Cuando vino en 1982 a Costa Rica, Mario Moreno se tomó una copita con Luis Alberto Monge en la Casa Presidencial y se fotografió con la comediante costarricense Carmen Granados. También firmó autógrafos, el último de ellos a una joven, Rosy Zúñiga, en el aeropuerto, antes de regresar a México.

Camina por la avenida central un tipo con los pantalones arriba, bien fajados, con una boina estilo marinero y fuertes lentes de culo de botella ; no tiene un pelo en la cara, salvo las cejas y, aún así, es un tipo muy parecido a Cantinflas, pero no tiene esas comillas simples alrededor de esa boca de sonrisa burlona.

Es 1985. San José es la misma ciudad de hoy, pero más simple, tal vez. El tipo, como otros hoy, camina por las calles y compra en las tiendas, habla mexicano, pero nadie lo reconoce. Es como un personaje de película, tiene el aire pero camina como cualquiera, sin menear la cadera, sin volver a ver a cada mujer que pasa. Tal vez.

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