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Rubén Ardila: ‘La homosexualidad tiene una base genética’

Actualizado el 10 de noviembre de 2013 a las 12:00 am

Gran académico. El psicólogo colombiano visitó Costa Rica y dictó una conferencia en la UCR sobre las pseudociencias

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Rubén Ardila: ‘La homosexualidad tiene una base genética’

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Tratando de no exagerar, Pedro Caycho Rodríguez, catedrático de psicología de la Universidad Nacional de San Marcos de Lima, ha escrito: “Hablar de la obra del doctor Rubén Ardila es hablar de la obra del más importante psicólogo latinoamericano y uno de los más influyentes psicólogos en el mundo”.

El científico colombiano Rubén Ardila estuvo en nuestro país invitado por el Colegio Profesional de Psicólogos para dictar la charla Ciencia y pseudociencia durante la Semana de Psicología, en la Universidad de Costa Rica. “Cansa estar dos horas de pie”, dice Ardila cuando sale del auditorio –donde el calentamiento global se ha derretido– y se ubica bajo un árbol, lo único que puede hacerle sombra.

Algunos campos en los que Ardila ha investigado son la psicología experimental, la psicología de la ciencia y la psicobiología, explica su colega costarricense Esteban Montenegro. El científico colombiano resalta los vínculos que la psicología (estudio de la conducta) tiene con la biología y la fisiología, de modo que la psicología sea una ciencia experimental y verificable.

En el año 2011, la Editorial Manual Moderno, de Bogotá,  publicó "El mundo de la psicología: Obras selectas de Rubén Ardila.
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En el año 2011, la Editorial Manual Moderno, de Bogotá, publicó "El mundo de la psicología: Obras selectas de Rubén Ardila.

Rubén Ardila es autor de más de 30 libros y de más de 300 artículos. Fundó la Revista Latinoamericana de Psicología, ha presidido la Sociedad Interamericana de Psicología y enseña en la Universidad Nacional de Colombia. La Unión Internacional de Ciencia Psicológica entrega el Premio Rubén Ardila.

La inteligencia es uno de los temas que interesan a Rubén Ardila. A propósito ha escrito: “No sabemos hasta qué punto la inteligencia es hereditaria, cuán tempranamente puede la estimulación incrementar el potencial intelectual de un individuo o si hay alguna interacción entre factores genéticos y factores intelectuales” (Filosofía de la psicología [en coautoría con Mario Bunge], capítulo V, 12).

En su libro Homosexualidad y psicología , Ardila sostiene: “Parece que, además de las diferencias genéticas y anatómicas, [en la homosexualidad] existen también influencias prenatales, de desarrollo del cerebro y, obviamente, importantes influencias ambientales”, lo que refuta la hipótesis de que la orientación sexual es una simple “construcción social”.

Sobre ese y sobre otros temas conversamos con el visitante.

* * *

–¿Es la psicología una ciencia natural o una ciencia social?

–Es ambas cosas. Es una ciencia natural porque solamente existe psicología de los seres vivos. No hay psicología de las montañas, pero sí la hay de los seres humanos, de los animales y de las plantas. La psicología también es una ciencia social porque trata las interacciones de los individuos con sus grupos.

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”Yo soy psicólogo y, como tal, miembro de la Academia Colombiana de Ciencias, Exactas, Físicas y Naturales –no Sociales–”.

–¿Qué es una pseudociencia?

–Las pseudociencias son las afirmaciones de conocimiento que tienen la pretensión de dar explicaciones coherentes sobre un fenómeno, igual que las ciencias; sin embargo, no siguen los métodos científicos: inducción, matematización, deducción, generalización, etcétera.

”Algunas de las pseudociencias se refieren a la conducta humana, como la parapsicología, que, hace algunos años, parecía ofrecer muchas perspectivas, pero no cumplió ninguna.

”La parapsicología está casi desaparecida, pero aún existen otras pseudociencias, como la piramidología, la ovnilogía, la numerología, la astrología y la homeopatía. Por todo esto es importante que se divulguen las ciencias entre todas las personas”.

–Hablando de pseudociencias, ¿cómo se corrigen los errores de la ciencia?

–Con educación y con más investigaciones. Los errores no están en los hechos, sino en sus interpretaciones. Por ejemplo, la homosexualidad nunca fue una enfermedad mental; dejó de considerarse así en 1973, pero esto no significa que el día anterior sí lo haya sido; en realidad, los datos estaban mal interpretados. Igual ocurrió con el transgenerismo.

–¿Cuál es la relación que debe haber entre la psicología y las neurociencias?

–Una relación íntima. En el mundo industrializado, la mayor parte de los neurocientíficos son psicólogos de entrenamiento. En cambio, eso no es tan frecuente en el mundo en desarrollo pues se considera que la psicología y las neurociencias son áreas disciplinarias diferentes.

–¿Terminarán las neurociencias por absorber a la psicología?

–No. La psicología estudia el comportamiento de los organismos, y las neurociencias estudian las estructuras de los fenómenos fisiológicos y anatómicos.

–Usted ha comparado esas relaciones como si fuesen ‘software’ y ‘hardware’...

–Sí, pero es solo una comparación ilustrativa. Las relaciones entre el comportamiento y la fisiología son más complejas.

–¿Qué es la “psicología de la pobreza”, uno de sus campos de trabajo?

–Es un análisis y una explicación de las conductas asociadas con la pobreza: falta de recursos, imposibilidad de ascenso social y limitaciones en la cosmovisión, entre otros aspectos. La psicología de la pobreza investiga los factores que hacen cambiar los lugares de las personas en la pirámide social pues algunas personas nacen ricas y se vuelven pobres, y con otras ocurre lo opuesto.

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”Hemos encontrado elementos de control interno y de control externo, y perspectivas largas de tiempo. Quienes salen de la pobreza creen que pueden manejar su propia vida; piensan que tienen control interno. “Lo que me pasa depende de mí, no de Dios, del Gobierno ni de las circunstancias”, dicen. Estas personas tienen una perspectiva de tiempo muy larga.

”Quienes permanecen en la pobreza creen más en el control externo. ‘Las circunstancias me perjudican, el Gobierno me trata mal, si yo me ganase la lotería...’, piensan”.

–¿Presentan los pobres características propias, como pesimismo y tendencia a la depresión?

–No siempre. Es importante resaltar que esas características son efectos, no causas de la pobreza. Por otra parte, el lenguaje de los pobres es más simple que el de la clase media porque el ambiente de los pobres es menos estimulante.

–¿Qué son las “psicologías indígenas”, que usted estudia?

–Son las concepciones que tenían los habitantes originarios –como los de las culturas prehispánicas de América– en aspectos como la vida, la vejez, la muerte, los mitos, el sexo, lo normal y lo anormal.

”Es difícil entender con exactitud aquellas concepciones porque las fuentes escritas –como las crónicas– no siempre son confiables ya que son eurocéntricas, y porque las culturas indígenas de hoy están muy contaminadas de ideas occidentales”.

–¿Cree que la “inteligencia artificial” pueda igualar todos los procesos cerebrales?

–Hay dos maneras de analizar esa cuestión: la forma blanda y la forma dura. La forma blanda postula que hay procesos que no se pueden replicar en una máquina; la forma dura supone que sí es posible. Yo creo que sí se pueden replicar.

–¿Existe el libre albedrío?

–No en un sentido absoluto. Uno es libre dentro de un rango pequeño de posibilidades. La gente está determinada a hacer muchas cosas debidas a parámetros previos.

”En términos individuales, uno puede haber votado por el partido A, y luego hacerlo por el partido B; pero, ya en términos amplios, los grupos sociales tienen sus propias tendencias.

”Así, las personas de más educación opinan de cierta forma, la gente de tal clase social prefiere ciertos partidos, los jóvenes se orientan hacia ciertas tendencias distintas... La mejor concepción de la libertad es la de [Burrhus Frederic] Skinner pues estudia los factores cercanos y los lejanos del libre albedrío”.

–¿Por qué dice usted que se reduce el ejercicio de la psiquiatría?

–Porque cada vez son menos las personas que eligen esa especialidad. Como otras especialidades médicas, la psiquiatría no es una ciencia, sino una técnica que aplica descubrimientos científicos de la bioquímica y la farmacología.

–¿Cuál es el valor científico de la intuición ?

–La intuición tiene poco valor científico para las explicaciones. Puede valer en el primer paso: el del descubrimiento, el instante en el que se nos ocurre algo. En cambio, la justificación es posterior e implica seguir un método riguroso.

”La intuición puede entonces confirmarse o desecharse. Se investiga cómo aparecen las intuiciones, pero aún no hay una conclusión sobre este proceso”.

–Usted ha escrito un libro acucioso: “Homosexualidad y psicología”. ¿Diría que la homosexualidad es adquirida?

–No. La homosexualidad tiene una base genética clarísima. La orientación sexual no se elige ni puede cambiarse.

–¿En qué consiste la “terapia afirmativa” que usted propone para homosexuales, hombres y mujeres, que deseen seguirla?

–Es una terapia que procura una mejor calidad de vida para esas personas en sus relaciones con los demás: padres, hijos, parejas, amigos... La identidad sexual no se cambia, y es antiético pretender cambiarla en otras personas.

–Ya no se considera “enfermedad” la homosexualidad.

–Así es; hace mucho que la comunidad científica abandonó esa idea. También es errónea la creencia de que la homosexualidad puede “curarse”. En algunos países, y cada día más, los homosexuales “salen del closet ”, como suele decirse, pero los que siguen en el closet son otros: los ateos. Ser ateo sí es un secreto que la gente guarda todo lo que puede.

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