Cultura

Literatura infantil o la inefable búsqueda de una definición

El escritor Carlos Rubio se incorporó, como miembro numerario, a la Academia Costarricense de la Lengua. Mostramos fragmentos de su discurso leído el 7 de abril

El jueves por la noche, Carlos Rubio dio su  discurso de incorporación a la Academia Costarricense de la Lengua, le respondió Marilyn Echeverría de Sauter, más conocida como Lara Ríos. | LUIS NAVARRO.
El jueves por la noche, Carlos Rubio dio su discurso de incorporación a la Academia Costarricense de la Lengua, le respondió Marilyn Echeverría de Sauter, más conocida como Lara Ríos. | LUIS NAVARRO. Luis Navarro
El jueves por la noche, Carlos Rubio dio su discurso de incorporación a la Academia Costarricense de la Lengua, le respondió Marilyn Echeverría de Sauter, más conocida como Lara Ríos. | LUIS NAVARRO. (Luis Navarro)

La Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional inauguraron un Rincón de Cuentos o biblioteca especializada en literatura infantil en la Escuela Sepecue, ubicada en Alta Talamanca, Limón. Es el primer centro dedicado al disfrute de la lectura, erigido en una zona indígena. Fue instalado en una edificación que guarda semejanzas con el usulé o la casa cónica ancestral de los indígenas bribris.

Me adentré en esa construcción circular. Allí encontré a un niño que, de manera espontánea, estiraba los brazos para agarrar un volumen que llamaba su atención. Tendría, si acaso, unos 10 años. Y, como muchos otros pequeños de esa escuela, juega fútbol y siente atracción hacia las recientes tecnologías, por ejemplo el uso de tabletas electrónicas y teléfonos celulares. Sin embargo, buscó un álbum ilustrado y se sentó a leerlo en la hamaca. Esa imagen simboliza el anhelo que hemos guardado escritores, educadores y promotores de lectura: el deseo de que un niño, de manera voluntaria, busque un libro y se solace con sus palabras e imágenes.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌