“Muy dolido” y desconcertado: así expresó sentirse el expresidente Óscar Arias Sánchez, al enterarse de que el también exmandatario José María Figueres recibió $900.000 de Alcatel por una consultoría.
Por teléfono, desde su casa, se refirió a este caso.
–¿Cómo reacciona ante la noticia de la relación de José María Figueres con Alcatel?
–Me siento muy dolido; es una traición a los ideales del partido y a la herencia de Don Pepe. Le voy a pedir a las estructuras del partido la expulsión de José María.
“Como costarricense, pienso que este país y este pueblo, quien ha confiado en nosotros, la clase política, que quienes nos dieron su confianza y su voto tienen todo el derecho de sentirse desilusionados y avergonzados de estas cosas que ocurrieron o están ocurriendo”.
–¿Seguirá en su campaña por la candidatura del PLN?
–Tengo 34 años de servirle a este país. Comencé en el 70 con Don Pepe ; creo que tengo una vocación de servicio público desde niño y que no he traicionado. Tengo 34 años para que los costarricenses me escarben.
“Nadie me ha ofrecido un soborno o una comisión en mi vida, ni cuando fui ministro ni cuando fui diputado, ni de presidente. Creo que el corruptor sabe a quién puede corromper. Me siento orgulloso de que nadie siquiera se atreviera a ofrecerme un soborno en más de la mitad de mi vida al servicio público”.