Todos fueron asesinados en el penal de Quezaltepeque, donde están recluidos los miembros de esa organización delictiva.
Como los asesinados son de la misma mara, “eso nos da a nosotros el primer indicio de que se trata de una purga interna”, manifestó Lara.
El director de Centros Penales, Rodil Hernández, explicó que la mayoría de las víctimas “no pertenece a una línea de mando”.
Los fallecidos enfrentaban cargos de homicidio agravado, robo agravado, tenencia ilegal de armas, agrupaciones ilícitas y extorsión agravada, entre otros delitos.
Eran conocidos como el Largo, Crimen, el Salchicha, Samper, Chilo, el Largo, Pachanga, el Tierno y Gasper, además de Geovanni Santos, Cristian Artiga, René Valle, Carlos David Campos y Santos Aguilera.
De acuerdo con el ministro, la madre de Pachanga fue asesinada en Aguilares, una zona rural al norte del país, con horas de diferencia del crimen en el penal.
Este domingo la foto de los 14 asesinados fue colocada en la fachada del centro penitenciario donde familiares esperaban información.
El ministro informó de que el estado de emergencia en la cárcel continuará por 72 horas y se revisará para determinar su prórroga. Las visitas fueron suspendidas y los internos permanecerán encerrados en sus celdas.