Una cadena de costos asociados al transporte, manejo en aduanas e impuestos son los responsables del aumento en el precio final que paga el consumidor y que ocasionan que el ahorro por la compra sea menor al esperado. Estos rubros que se cobran varían dependiendo del tipo de producto, su peso y precio, por lo que antes de realizar una compra en línea es necesario asesorarse y contemplar dichos recargos.
Cuando el paquete viaja a Costa Rica, se le deben sumar los cargos relacionados con los servicios de la compañía de entrega rápida, que incluyen el transporte internacional y el manejo en aduanas.
Una vez en el país, la Dirección General de Aduanas asigna al paquete un valor aduanero o CIF, sobre el cual se calculan los tributos. “Incluye el costo de las mercancías, el del transporte internacional y un seguro”, explicó Carolina Gámez, asesora de Aduanas y Comercio Exterior de la firma Deloitte.
Actualmente, las mercancías que se compran en línea deben pagar cuatro impuestos: los derechos arancelarios de importación (del 0% al 15%), impuesto selectivo de consumo (entre 5% y 20%), Ley de Emergencia (1%) y el impuesto general sobre las ventas (13%).
Es por eso que hay artículos como consolas de videojuegos que pagan hasta un 55,71% de su valor en impuestos, mientras que otros, como los libros, solo pagan el 1%.
Errores frecuentes. Uno de los errores que cometen los consumidores, es pedir artículos como cosméticos, medicamentos o alimentos que necesitan permisos especiales para ingresar en el país.
En estos casos, para retirar el producto de la aduana, se debe tramitar el permiso con la entidad respectiva, lo cual significa un costo adicional para los compradores.
“En el caso de artículos restringidos, los permisos los tramitamos por un costo entre $10 y $12”, explicó Carlos Herrera, gerente general de Aerocasillas .
Gabriela Apuy, gerente de Mercadeo de Jetbox , comentó que su tarifa incluye el bodegaje y el trámite del permiso.
Además, si el producto está prohibido en el país de origen, el paquete no puede viajar a Costa Rica y el cliente tiene que pagar por su devolución o destrucción.
Para evitar estos inconvenientes, casilleros como WebShop no traen productos restringidos y le informan al cliente previamente, según explicó Esteban Fernández, encargado de mercadeo.
A su vez, para facilitar las compras, las firmas de paquetería asesoran a los clientes en el cálculo del costo final del producto que desean adquirir. “Ofrecemos el servicio de cotización con precio garantizado, de manera que no haya sorpresas”, comentó Herrera, de Aerocasillas.