Archivo

Esos antojos que evocan nuestro ayer

Quesadillas, biscotelas y prusianos son piezas tradicionales de panadería que todavía seducen el paladar de cientos de personas. El horno de leña y ladrillo sigue dando su lucha frente a las panificadoras industriales.

Los grandes hornos industriales entraron en escena hace años, pero las panaderías tradicionales se resisten a dar por perdida la batalla y cada día dejan escapar los aromas de esas recetas que las mantienen vivas. Los ejemplos abundan.

En Tibás funciona la panadería Villalobos, con 63 años de historia; en Alajuelita, ManaPan, con 48 años; y de más reciente fundación es la panadería Barrio Luján, que ya tiene 17 años de hacer gatos, cuñas, biscotelas, quesadillas y muchos otros manjares para acompañar el cafecito.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌