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La ácida mirada de Rudy Espinoza

Grabar el alma Rudy Espinoza desafía al visitante con 25 grabados en la galería de la EMAI, en Santa Ana

La placa de cobre brilla a la espera impaciente de un esbozo que irrumpa en su lisa superficie. El ácido aguarda a carcomer el metal y trazar, en su delgado espesor, las formas que se asoman, tímidas, después de largas horas.

“El proceso de grabado en metal es denso, y un buen resultado se logra sólo con paciencia y atención a los detalles”, afirma Rudy Espinoza, artista costarricense que presenta la exhibición 35 años de grabado tóxico.

El artista, de 58 años, posee una amplia trayectoria como grabador, educador e impulsor de proyectos artísticos. Aunque Luis Paulino Delgado y Juan Luis Rodríguez son los iniciadores del grabado en metal en Costa Rica, Espinoza fue quien lo consolidó. Desde 1975 fue alumno de Rodríguez y precisamente en su taller se enamoró de esa técnica.

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