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Página negra Chavela Vargas: Vida, muerte y resurrección de <em>La Llorona</em>

Desafió a todos y partió los moldes de la música ranchera; nació en Costa Rica y se fue a México para que nadie la juzgara, pero ahí se hundió en el alcoholismo, las juergas y una vida tan adolorida y áspera como sus canciones.

Yegua sin potrero. Olorosa a mango y a caña nueva. Equilibrista de la existencia. Náufraga en un mar de tequila. Su voz era un látigo que cantaba a la luna, mientras se la bebía en las copas de los árboles.

Vivió mil y una muertes hasta que La Catrina se la llevó, como en el sueño de una tarde dominical, a un mundo raro donde nadie quiere saber de su pasado, ni es preciso decir una mentira.

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