Por: Patricia Recio.   8 agosto
La llegada de nicaragüenses pidiendo refugio se incrementó conforme recrudeció la crisis social y política en ese país. Foto Alonso Tenorio

Solo dos de los 33 migrantes nicaragüenses permanecen en el albergue de la Dirección General de Migración y Extranjería en Río Claro de Golfito al que fueron llevados el 18 de julio.

Los foráneos habían sido encontrados “acampando” en el parque la Merced, en la capital, luego de que supuestamente huyeron de su país por la crisis social y política que enfrenta.

No obstante, inmediatamente después del traslado a la zona sur, 23 de ellos dejaron las instalaciones y para este miércoles solo había dos.

El diputado liberacionista, Gustavo Viales, comentó que él visitó el albergue pocos días después de que llegaron los extranjeros y muchos le informaron de su preocupación porque en la zona no había oportunidades de empleo.

Los centroamericanos estuvieron en albergue con otros migrantes procedentes de Venezuela, Cuba y Nepal, entre otros que atraviesan la frontera sur del país.

Viales aseguró que los vecinos comentaron que muchos de los nicaragüenses anduvieron en los pueblos vecinos, pero ahora nadie sabe dónde están.

Además del centro de atención de Golfito, Migración también mantiene otro en La Cruz en Guanacaste, sin embargo se trata más una estancia de paso.

Hasta el martes en ese lugar había 37 ciudadanos del vecino país.

La llegada de nicaragüenses empezó a incrementarse en abril cuando estalló la crisis política en ese país. Esta comenzó como una lucha contra la reforma al régimen de pensiones y derivó en masivas protestas contra el gobierno de Daniel Ortega. Se han registado más 300 muertos.

En el país, hasta finales de julio, Migración había recibido 17.000 solicitudes de refugio de ciudadanos del vecino país.