• Nueva vía a Guanacaste beneficiará a varios sectores

    Áreas clave para la economía nacional como el turismo, el transporte y las empresas recibirán un fuerte estímulo.

    La apertura del tramo de un poco más de 50 kilómetros entre Cañas y Liberia, una vía de primer orden, edificada bajo fuertes normas de seguridad y con dos carriles en cada sentido, es un hecho que impactará positivamente el desarrollo de esta provincia.

    Beneficia el progreso turístico, favorece y facilita el transporte y agrega razones para que las empresas pongan sus ojos en inversiones en la región.


    Impulso turístico

    Hablar de Guanacaste es evocar algunas de las playas más hermosas del país, de una actividad turística que vuelve a ser pujante, de un aeropuerto internacional por el que durante 2015 pasaron un poco más de 880.000 pasajeros.

    Es por ello que para Priscilla Solano, presidenta de la Cámara de Turismo de Guanacaste (Caturgua), esta nueva carretera constituye un aliciente para que el sector turístico, tanto local como foráneo, se termine de convencer de que esta provincia y sus bellezas son sitios de fácil acceso, los cuales se pueden visitar con confianza y sin necesidad de invertir mucho tiempo.

    “En el caso de los costarricenses, con esta ruta comprobarán que Guanacaste es un lugar de acceso fácil y cada vez más rápido, que funciona como destino incluso para visitas cortas, como un fin de semana”, recalcó Solano, quien espera que las siguientes etapas del proyecto avancen en pro de consolidar aún más la zona.

    “Tener una vía de primer orden en Guanacaste es una garantía de seguridad para la cantidad de turismo, nacional y extranjero, que encuentra en esta zona muchas de las mejores playas, pero necesitaba un aliciente como este para venir con más frecuencia”. Priscilla Solano, presidenta de la Cámara de Turismo de Guanacaste.

    Arteria vial

    La Interamericana Norte ve pasar a diario centenares de autobuses con destino a Guanacaste, así como líneas que utilizan esta ruta hacia otros países de la región. Ejemplo de estos últimos es TransNica, una empresa costarricense que realiza 10 viajes diarios desde y hacia Nicaragua, cinco en cada sentido. Marco Arce, gerente de operaciones de la compañía, dice no tener duda de que los beneficios y ahorro para el transporte público con la nueva pista se darán desde muy diversos ángulos.

    Para el usuario, por un lado, por el tiempo que ganará gracias a una ruta de primer orden que genera fluidez vehicular; para las empresas, por otro, porque sus autobuses tendrán mayor rendimiento de combustible, menos maltrato y desgaste de frenos y llantas, así como aprovechamiento de las nuevas tecnologías que las unidades incluyen y que fueron pensadas para vías de este calibre.

    Otro elemento por destacar es que la puesta en funcionamiento de estos 50 kilómetros representa un incentivo para que el resto de la carretera, que llegará hasta Puntarenas, se convierta en realidad en un plazo no demasiado largo.


    Motor para el mundo empresarial

    La nueva carretera es una forma de responder al compromiso del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Conavi de mejorar la infraestructura en todas las zonas del país y generar las condiciones adecuadas para que productores e inversionistas sientan confianza para invertir.

    En Cañas, por ejemplo, tiene sede la empresa Monsanto Costa Rica, que produce y procesa semilla de algodón para exportar. Su gerente general, Adrián Vargas, destacó la posibilidad que se abre en la provincia con proyectos como este, que facilitará las opciones de inversión y empleo.

    Para esta compañía, además, representa un alivio, pues favorecerá las exportaciones aéreas con un traslado del producto que podrá hacerse en menos de una hora hasta Liberia.

    “Hay que seguir pensando en grande. El reto es mejorar la vía hasta Caldera, y eso hará la zona aún más competitiva”, indicó Vargas, quien considera que estos proyectos permitirán al talento humano de la zona colocarse y mejorar su calidad de vida.


    “Esta, sin duda, es una verdadera carretera de primer orden en la que nos beneficiamos todos, desde el usuario, que gana tiempo y confort, hasta las empresas de autobuses, que ven sus unidades maltratarse menos y aprovechar mejor la tecnología con que fueron construidas”. Marco Arce, gerente de operaciones de Transnica.