Fernanda Matarrita Chaves.   8 septiembre
Valentina Maroto, blusa fucsia, es una niña que ama posar para la cámara, por ello se le facilitó participar en la sesión de la campaña. Foto: Tiendas Ekono para LN

Hace dos años, cuando Valentina Maroto se graduó del kínder, causó ternura y revuelo porque, cuando regresaba con su título, vio al fotógrafo de la actividad y se detuvo a posar.

Su mamá Vanessa Jiménez está encantada con lo coqueta y extrovertida que es su pequeña. Valentina, quien tiene 8 años y síndrome de Down, siempre pide a su mamá que le ponga la ropa más bonita, elige los colores y arma los atuendos que quiere vestir.

Recientemente Vale, como le dicen de cariño, protagonizó, junto a cuatro niños, la campaña de temporada de ropa infantil para Tiendas Ekono. Esta es la tercera vez que ella participa.

“Ella es muy coqueta. Le encanta la moda; juega a maquillarse y se echa perfume, incluso, cuando va a dormir. Ella ha posado para las cámaras fotográficas, eso le encanta”, cuenta su mamá.

En las últimas semanas, medios internacionales han contado la historia de Marián Ávila, modelo con síndrome de Down que está seduciendo Nueva York. A Vanessa le gustaría que, en el futuro, su hija se destaque en las pasarelas si eso es lo que escoge y la hace feliz.

Valentina Maroto previo a una de sus presentaciones de ballet. Foto: Vanessa Jiménez para LN
Camino de moda

Valentina está en segundo grado. Ella asiste a la Unidad Pedagógica en Tejar de El Guarco y es muy querida por sus compañeros. Es una niña independiente y muy sociable.

“Ella es superamistosa, cariñosa e independiente, eso es gran ventaja. Toma desiciones sola. Desde pequeña, mi esposo y yo hemos tratado de darle la misma educación que le dimos a mi otro hijo (un adolescente de 14 años). Quisimos darle las mismas oportunidades e intergrarla a una sociedad donde pueda compartir con mucha gente en un restaurante, cine, hotel”, relató Jiménez.

Desde la primera vez que el departamento de mercadeo de Ekono contactó a la madre para consultarle si estarían anuentes a que la niña fuera modelo de una colección, Valentina se destacó debido a que se desenvuelve muy bien y ama las cámaras.

“A ella esto le fascina. Como es tan coqueta, disfruta mucho cuando le ponen nueva ropa y pide que la maquillen. Es feliz de hacer esto y a nosotros como familia nos llena su felicidad”, agregó la mamá.

La progenitora se siente aún más orgullosa al ver cómo reaccionan las personas cuando ven las fotos de Valentina en la campaña. “Se siente muy bien ver comentarios tan lindos. Nunca he visto uno negativo”.

Aparte de estos primeros pasos en el mundo de la moda y el modelaje, Valentina es una aplicada bailarina de ballet.