José Andrés Céspedes.   1 junio
Custodiar cada kilómetro de frontera puede parecer una tarea complicada, pero hacerlo durante una pandemia puede volver la situación más difícil. Sin embargo, las autoridades costarricenses ahora tienen una nueva herramienta de vigilancia y está al alcance de un mensaje de texto. Foto: Alonso Tenorio

Desde hace 10 semanas, Costa Rica se aisló del mundo y cerró sus fronteras para poner freno al avance del coronavirus en suelo nacional.

Las autoridades han resguardado las franjas fronterizas con gran cantidad de policías, algunos aviones y drones, pero también han tenido un recurso clave que las ha ayudado sigilosamente durante esta pandemia: la vigilancia vecinal.

Mediante grupos de WhatsApp, los vecinos de comunidades fronterizas envían alertas cuando ven grupos de personas o vehículos sospechosos y ayudan a las autoridades a detectar puntos ciegos y revelar prácticas ilícitas que utilizan extranjeros para cruzar ilegalmente al país.

Según Michael Soto, ministro de Seguridad Pública, el mayor reto durante esta emergencia ha sido custodiar la frontera norte, por su extensión y por las condiciones climáticas extremas. Sin embargo, destaca que los reportes de personas de la zona han sido vitales para el patrullaje.

"La frontera norte, que es el mayor desafío, son 309 kilómetros de océano a océano. Es una zona muy irregular, desde suampos, orillas del río San Juan, montañas, con el clima muy severo, con muchas complicaciones.

“Hemos tenido mucho apoyo de vecinos, donde constantemente nos hablan de un punto, otro punto y otro punto. Lo que hemos descubierto es, si pudiéramos llamarle descubrir, que las personas que quieren pasar al país van buscando la oportunidad para entrar utilizando todo el cordón fronterizo con varias estrategias”, aseveró.

El jerarca señala que existe todo un “modus vivendi fronterizo” para el tráfico ilegal de personas y que cada vez detectan estrategias ilícitas más novedosas. Asegura que han identificado ‘coyotes’ que cobran cuotas desde ¢5.000 hasta ¢40.000 para mover una persona de la línea fronteriza hasta algún lugar donde pueda tomar un bus para avanzar por el país.

WhatsApp como herramienta de coordinación

Evaristo Arce, quien es regidor de San Carlos y vecino de Castelmar de Pital, a 50 kilómetros de la frontera, afirma que la organización vecinal ha ayudado a identificar puntos que para ellos no son tan ciegos.

"Hay mucha comunicación. Los vecinos estamos muy organizados con grupos de WhatsApp entonces pasamos toda sospecha, vigilamos, formamos parte del equipo en todo lo que podamos y la información que se ha dado de vecino a vecino ha sido muy valiosa para que la Fuerza Pública pueda cubrir algunos puntos ciegos, que para nosotros no son tan ciegos, porque como vecinos conocemos las entradas y huecos por donde los extranjeros penetran el país.

“Todo mundo pasa muy atento y siempre procuramos que la información que se pasa sea real, no especular para no hacer perder tiempo y movilidad de los efectivos. En eso estamos muy organizados y no solamente en el distrito de Pital, en los distritos de Pocosol y Cutris nosotros tenemos un enlace muy bueno”, aseguró.

El 29 de abril, un costarricense de apellido Rodríguez fue detenido por la Policía de Migración como sospechoso de llevar a extranjeros por pasos ilegales de la frontera norte. De acuerdo con las autoridades, les cobraba ¢30.000 por persona para llevarlos en un pick-up sin pasar por un puesto de migración. Foto: Migración

Según el regidor, la veracidad de la información es vital, ya que últimamente se ha disparado la cantidad de noticias falsas sobre migración ilegal en la frontera norte.

De hecho, una página de Facebook identificada como “Liberales Costa Rica” se ha encargado de realizar una campaña sistemática de desinformación en la que se mezcla la pandemia de covid-19 con ataques contra la población migrante, particularmente la nicaragüense.

El portal publicó al menos cuatro informaciones falsas sobre el tema desde el 19 de mayo, según un monitoreo realizado por La Nación. Algunas de las informaciones falsas ya se compartieron más de 1.800 veces.

La estrategia en todos los casos es la misma. El sitio postea imágenes con las que, supuestamente, denuncia la llegada de nicaragüenses contagiados de covid-19 a Costa Rica, pero las gráficas nunca corresponden a los hechos que se describen. Luego, los posteos son compartidos vía WhatsApp como imágenes.

Aunque muchas de estas noticias falsas llegan a chats de grupos vecinales, Arce destaca que el filtro es riguroso y que solo se comunican a las autoridades las informaciones previamente confirmadas.

“Aquí no se pasa nada. Le soy sincero, es una organización de vecinos increíble. Nosotros podemos decir, así sinceramente, que tenemos más de 100 personas vigilando las comunidades. Estamos enlazados con dos o tres grupos de WhatsApp que se encargan de dar cualquier alerta, ya que en la zona fronteriza todo mundo es sospechoso”, comentó.

Al lado de los grupos vecinales, los gobiernos locales de cantones fronterizos se han organizado para también aportar a las autoridades. Así lo confirmó la alcaldesa de Guatuso, Ilse Gutiérrez, quien asegura que estos grupos siempre han existido, pero que ahora han sido muy importantes por la situación particular.

“Yo tengo un grupo de policía del cantón en donde estamos incluidos todos y cualquier reporte de una vez se traslada directamente a este grupo y ahí lo vamos coordinando", aseguró.

Las distintas policías del país han trabajado de manera coordinada para cubrir todos los kilómetros de frontera y las alertas de vecinos de la zona han ayudado a identificar nuevas zonas vulnerables. Foto: MSP.

Resultados no son “infalibles”

La alcaldesa del cantón alajuelense destacó que el trabajo de las autoridades en la frontera norte ha sido bastante bueno, pero que todavía faltan más estrategias para cubrir todos los kilómetros que separan a Costa Rica de Nicaragua.

“Para mí el trabajo ha sido bastante oportuno, pero en algún momento ya ellos (las autoridades) se van a sentir un poco desgastados y también son demasiados los kilómetros que hay que cubrir. Todavía hay que hacer mucha más estrategia para poder avanzar”, comentó Gutiérrez.

Las acciones en la frontera con Nicaragua son especialmente importantes en este momento, ya que el país del norte es el “principal riesgo sanitario” de Costa Rica durante esta pandemia por covid-19, según afirmó el ministro de Salud, Daniel Salas, en conferencia de prensa la semana pasada.

"Nuestro principal riesgo sanitario en este momento es el alto nivel de circulación del virus que existe en Nicaragua. Ese es el principal riesgo que tenemos, tenemos que ser muy diligentes”, expresó.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirmó que en el país vecino ya se da la transmisión comunitaria de la enfermedad y urgió al gobierno de Daniel Ortega a tomar las medidas que se le recomendaron. De acuerdo con las autoridades nicaragüenses, hasta el 26 de mayo, fueron confirmados 759 casos de covid-19 y 35 muertes por esa enfermedad.

El ministro de Seguridad Pública informó en conferencia que 13.111 personas han sido rechazadas en los sectores fronterizos, principalmente en la zona norte. El promedio, detalló, es de 200 al día. Explicó que estos rechazos duplican o triplican los rechazos de tiempos sin pandemia.

El jerarca admitió la posibilidad de que haya paso de personas, pero negó que se trate de movimientos masivos. También, en entrevista con La Nación, confirmó que los resultados del trabajo en la frontera han sido buenos, pero no “infalibles”.

“Hemos ido adaptándonos, haciendo cambios, mejorando, corrigiendo y creo que los resultados han sido buenos hasta el momento. No puedo decir que son infalibles, no lo puedo decir, pero siento que el trabajo que se ha hecho ha sido un trabajo digno, sacrificado y patriótico", señaló.

Este hombre fue detenido el 22 de abril en el lugar conocido como Los Naranjales, en Los Chiles, por la Policía Profesional de Migración, por ingresar a dos personas extranjeras de forma irregular, en la frontera norte de nuestro país, cobrándoles ¢30.000. Foto: MSP

Soto agregó que la pandemia trajo nuevos retos para el Ministerio de Seguridad Pública, por lo que decidieron desplegar mucho más personal a la frontera, aunque no detalló.

“El personal que está allá es muchísimo más del habitual de frontera, pero muchísimo más. Yo no hablo de números por un tema de seguridad y estrategia, pero sí se reforzó mucho. Vea usted que incluso OIJ, que su labor de fondo es la investigación criminal, logramos nos apoyaran durante dos meses.

“El trabajo es muy difícil porque las condiciones climáticas y de vegetación en montaña son increíbles. Hay otras dificultades como por ejemplo el río San Juan que no lo podemos navegar, entonces cómo hacer un seguimiento de una embarcación sin poder nosotros seguirla por el agua, tenemos que seguirla por calle o aire desde nuestro territorio, sin meternos en el territorio de Nicaragua. Todo eso son situaciones complicadas y desafíos”, explicó.

El ministro aseguró que, por el proceso de adaptación a la pandemia, tuvieron que transformar el Centro de Operaciones Conjuntas (COC), el cual fue creado para la atención de las operaciones del narcotráfico, pero que ahora funciona como punto de coordinación para las acciones en frontera.

"Su sede está situada en Base 2 del aeropuerto Juan Santamaría. Es como una especie de salón donde hay radares, computadoras y comunicación con todo el país para movilizar aviones, barcos y patrullas cuando hay un tema de narcotráfico de alto perfil. Como ocurrió esta pandemia, lo que hicimos es que el COC lo tuvimos que transformar en el centro de operaciones de la pandemia.

“Tenemos drones que patrullan la frontera. Tenemos aviones e hicimos un hangar móvil en el aeropuerto de Las Tablillas, para que haga todo el patrullaje de la línea fronteriza todos los días en diferentes horas del día y con diferentes vuelos. También tenemos personas en cuadraciclo, a pie y haciendo patrullaje de montaña. Todo eso se coordina desde allí”, manifestó.

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Trabajadores ilegales necesarios

Esta coordinación entre las distintas policías del país ha permitido detectar 16 casos de tráfico ilícito de migrantes desde el 19 de marzo (cierre de fronteras), en donde se detuvo a un total de 19 personas, conocidos como “coyotes”.

Un caso reciente fue el del 24 de marzo, en el que 46 ciudadanos nicaragüenses en condición migratoria irregular fueron encontrados en un camión que intentaba cruza la frontera. Esto sucedió en la comunidad de Hernández, camino a Cuatro Esquinas y La Trocha, en el cantón de Los Chiles.

Allí los oficiales de la Fuerza Pública que patrullaban la zona recibieron una alerta de parte de un ciudadano acerca de movimientos sospechosos de un vehículo, el cual podría estar relacionado con el transporte ilegal de personas.

Michael Soto confirmó que persiste la presión por pasar trabajadores ilegales por la frontera aún durante la pandemia y que han detectado varios camiones que transportan personas al país para llevarlos a arrancar productos agrícolas en fincas nacionales.

“Lo hemos visto. Hemos encontrado varios camiones, recuerdo uno que habían como 59 personas, que cuando lo detuvimos supuestamente los llevaban a arrancar productos agrícolas, pero todos estaban en condición irregular. Eso es algo que sí se está dando por supuesto, pero nosotros tenemos que estar tratando de contener esa circunstancia en medio del tema pandemico", dijo.

El presidente de la Cámara de Agricultura, Juan Rafael Lizano, negó que esta situación ocurra actualmente y mencionó que ninguno de los productores afiliados a la Cámara está relacionado con movimientos ilegales.

“Si han pasado a fincas agrícolas, pues las que nosotros conocemos y son socios nuestros, nadie está metido en eso, ni jalando gente ni pasando gente. Incluso han revisado varias de las fincas grandes y no han encontrado ninguno. Que sigan pasando eso es lo raro, piensan que los agricultores somos los que estamos pasando la gente, no, la gente está pasando porque allá no hay que hacer, no hay qué comer, no hay trabajo, es natural eso, no es que nosotros estemos metiendo gente”, afirmó.

El 24 de marzo, 46 ciudadanos nicaragüenses, quienes se encontraban en condición migratoria irregular, fueron encontrados en un camión que intentaba cruza la frontera de manera ilegal. Foto: MSP

El ministro de Seguridad Pública reconoció que estos trabajadores trasfronterizos son importantes para el sector agrícola nacional, pero recalcó que lo más importante en este momento es respetar las reglas establecidas debido a la pandemia.

“Tenemos que tener claro que los trabajadores transfronterizos son importantes para el tema agrícola, pero bueno hay una legislación que hay que respetar. Si una persona va a venir a trabajar a aquí, pues tendrá que sacar los permisos y demás, pero en estas condiciones ya las reglas están claras por vía decreto y tenemos que hacer que esas reglas se respeten”, aseguró Soto.

Por su parte, Lizano comentó que “hay que buscar la forma” de pasar a estos trabajadores por la frontera, ya que sin ellos podrían perderse muchas cosechas. Además, aseguró que los productores nacionales se encuentran muy preocupados por la caída de mano de obra que provocó el cierre de fronteras.

"Nosotros comprendemos que la salud de las personas está primero que todo y en eso estamos de acuerdo, pero hay que buscar la forma de cómo esta gente entre. Ahora, lo malo es que todo mundo entra ilegal. Tenemos dos años de estar peleando para mejorar la ley de migrantes o hacer un decreto de migrantes diferente que les de facilidades y posibilidades de registrarse para resolver esto, pero en dos años no ha pasado nada.

“Se caído la mano de obra en la parte norte, lo que es naranja y algunos otros productos de los que se siembran allá. Esa es una de mi preocupaciones, pero otra es que ya casi arranca la cosecha de café y nosotros necesitamos más o menos 40.000 trabajadores y si eso no pasa, podríamos perder gran parte de la cosecha de café y después de caña”, mencionó.

Ante esto, la viceministra de Agricultura, Ana Cristina Quirós, manifestó que han trabajado de cerca con el Ministerio de Trabajo para valorar las opciones que tienen para poder contar con la mano de obra necesaria para los periodos de cosecha. Sin embargo, indicó que la opción de traer trabajadores extranjeros está descartada, debido al coronavirus.

"Antes de la pandemia, el año pasado, nosotros emitimos un decreto de formalización de trabajadores migrantes agrícolas, fue una categoría especial cuya fecha de inscripción, por decirlo de alguna manera, en su momento caducó. Hoy estamos con una situación que no nos permite valorar ninguna opción de ir más allá con lo que es traer personas porque no se puede.

“Si bien es cierto, hubo un esfuerzo anterior por una problemática que ha venido manifestando el sector productivo desde hace años, pero lo cierto es que hoy debemos tratar de incentivar a las personas que están en el país para que trabajen en esas labores. Tenemos cámaras y empresas dispuestas a capacitar, enseñar y dar la oportunidad a los costarricenses que quieran aprovechar este empleo”, aseveró.