Josué Bravo.   17 febrero
Bernardo Alfaro, jerarca de la Sugef. Foto: Albert Marín.

La Sugef prevé que la nueva propuesta de los diputados, para fijar la tasa de usura, provocará menos exclusión de poblaciones vulnerables del mercado crediticio formal, en comparación con las propuestas anteriores.

La semana pasada, los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios afinaron una eventual moción de consenso para el proyecto de ley que fijaría la tasa de interés a partir de la cual un préstamo de dinero se consideraría usura, es decir, se considería delito.

La propuesta es fijar dos topes mediante dos fórmulas que, al día de hoy, permitirían un interés máximo del 55% para los créditos inferiores a ¢675.000 (microcréditos) y una tasa límite del 39,4% para el resto de préstamos.

“Se excluiría menos”, expuso el titular de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), Bernardo Alfaro, aunque señaló que la institución no maneja la cantidad de personas o familias que permanecerían dentro del sistema formal, en comparación con una propuesta anterior, en la que el límite era de un 30% para todos los créditos en colones.

Sin embargo, Alfaro recomienda un nuevo ajuste que, al día de hoy, aumentaría el techo en cerca de 1,8 puntos porcentuales para los microcréditos y en 1,5 puntos porcentuales para el resto, aunque el funcionario estima que, luego, las cifras podrían bajar.

La sugerencia consiste en duplicar el periodo de tiempo para calcular el promedio de la tasa activa de interés del Sistema Financiero Nacional (SNF), la cual se usaría como referencia para establecer la tasa de usura en caso de que prospere el proyecto de ley.

La propuesta inicial de los legisladores se basa en usar la tasa activa promedio de los últimos seis meses, la cual, hasta hace dos semanas, era de 12,75%.

La Sugef, en cambio, sugiere que el promedio calculado sea de los últimos 12 meses, lo que daría una tasa activa promedio de 13,2%.

Con el periodo planteado por los diputados, al usar el multiplicador de 4,3 para calcular el tope de los microcréditos y 3,1 para los restantes, los topes equivalen a un 55% y un 39,4%, respectivamente.

Con el aumento del periodo a los 12 meses, las tasas pasarían, respectivamente, a un 56,76% y un 40,92%.

Luego de esos límites, los intereses se considerarían como usura.

El diputado Welmer Ramos, del Partido Acción Ciudadana (PAC), discrepa de usar 3,1 como multiplicador para fijar la tasa de la mayoría de créditos. El diputado propone que el multiplicador sea un 3 para que la tasa máxima sea más baja.

No obstante, el superintendente declaró: “Se excluiría menos al usar el factor de 3,1 y no el de 3 que inicialmente estaban proponiendo. Cada décima que aumenta (el tope de) la tasa, habrá más gente que califica (en los créditos)”.

El Banco Central, que proponía una tasa máxima del 51% para los créditos, expresó preocupación por la posible exclusión de las personas más pobres si las tasas límite eran muy bajas.

Bernardo Alfaro (iozquierda), jerarca de Sugef, baja la tarde del miércoles anterior desde el segundo piso del Castillo Azul, en la Asamblea Legislativa, luego de reunirse con los diputados de la comisión de Hacendarios para afinar una propuesta de ley que regularía la usura. Foto: Josué Bravo.

En cuanto a la sugerencia de Sugef de usar un periodo de 12 meses para calcular tasa activa, Bernardo Alfaro argumentó: “La idea es evitar estacionalidades que pueden tener las tasas, a veces, a lo largo del año".

“Con un promedio de 12 meses, uno puede evitar eso y respetar más la tendencia de la tasa (de usura). Es decir, evitar algún nivel de volatilidad que puedan tener las tasas a lo largo del año”.

“En todo caso, con las modificaciones (a la baja) que acaba de hacer el Banco Central a la Tasa de Política Monetaria, uno esperaría que las tasas empiecen a bajar muy pronto”, respondió el superintendente.

La variación está contemplada en un borrador de moción que los legisladores empezaran a discutir a partir de este lunes, como parte de la nueva negociación abierta desde hace cinco días. El texto fue ajustado por Sugef.

En ese sentido, dicha institución propone que el Banco Central ajuste cada seis meses la tasa de usura, pero usando de referencia una tasa activa promedio de los últimos 12 meses.

Ello implicaría que, por ejemplo, si en enero del 2021 corresponde hacer la primera revisión, el promedio de la tasa activa se deberá calcular con base en los 12 meses del 2019.

Luego, si el segundo ajuste del año se realiza en julio del 2021, corresponde tomar los datos de entre julio del 2019 y julio del 2021 y así sucesivamente ocurriría cada semestre.

“Al tomar el promedio de los últimos 12, usted está incorporando más datos, está incorporando 12 datos en lugar de seis. Es lo que le digo de evitar las estacionalidades, porque puede haber épocas en que la tasa se mueva mucho, digamos, en los últimos seis meses".

“Cuando veo hacia atrás 12 meses, entonces, ya suavizo las volatilidades porque incorporo más datos”, añadió Alfaro.

El mismo borrador de moción corregida por Sugef, también, define como microcréditos los préstamos que no superen 1,5 veces el salario mínimo de un oficinista 1 del Poder judicial; es decir, los créditos que no superen los ¢675.300.

Además, otorgaría la responsabilidad a Sugef de velar, cada mes, por que ningún microcrédito presente una tasa de interés superior al de los préstamos regulares.

Esto significa que, en el caso de las tarjetas de créditos, estas podrán regularse por el tope fijado para los créditos iguales o inferiores a ¢675.000. Después de esa suma, aplica el límite de los créditos regulares.

En caso de que Sugef determine un incumplimiento, la entidad financiera sería apercibida a fin de que corrija de inmediato la irregularidad. De no hacerlo, el caso sería puesto en conocimiento del Ministerio Público, de acuerdo con el texto revisado por la Superintendencia.

El borrador de la moción, además, contiene la prohibición al oferente de fragmentar créditos regulares en sumas iguales e inferiores al del microcrédito, con el fin de cobrar una tasa mayor.