Patricia Leitón.   9 enero
Expocasa 2019 en el Centro Kolbi, Parque Viva, La Guácima. En la foto, Alonso Fonseca, de Davivienda, atiende a Vladimir Burgos. Para el 2020 no se esperan cambios abruptos en las tasas de interés. Fotos: Mayela López

Para el 2020 hay más factores que presionan a la baja las tasas de interés que aquellos que lo hacen al alza, una coyuntura que hace prever a los especialistas que el precio del dinero se mantendría estable o incluso podría bajar un poco.

Los hogares que tienen ahorros o créditos deberán seguirle la pista en el 2020 al déficit del Gobierno, la inflación, la política monetaria del Banco Central, la demanda de crédito y las tasas de interés internacionales, pues son factores que influirán en el rumbo de las tasas.

En el caso del déficit del Gobierno (exceso de gastos sobre ingresos), entre menor sea, menos necesidad tiene de pedir préstamos y por lo tanto ejerce menos presión sobre las tasas.

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Para el próximo año, según explicó el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, en una conferencia en Ecoanálisis, las proyecciones más recientes indican que el déficit del Gobierno pasaría de 6,2% de la producción, en el 2019, a 5,3% de la producción, en el 2020, más bajo de lo que estaba previsto en la revisión del Programa Macroeconómico, pero todavía un monto bastante alto.

No obstante, para cubrir ese faltante el Gobierno inicia este año con una “buchaca” suficiente para no presionar las tasas de interés. Dicha reserva se compone, principalmente, de recursos provenientes de los créditos externos y de los recursos de más que captó el año pasado.

En el 2019 el Gobierno obtuvo $1.500 millones de inversionistas privados, $350 millones del Banco Internamericano de Desarrollo y negocia otros créditos. Además captó en el mercado interno más de lo que requiere.

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“El Gobierno ha programado aumento en la recaudación y contención del gasto, en la medida en que esos dos se vayan cumpliendo y el déficit vaya reduciéndose poco a poco, según lo programado, uno prevería una estabilidad en tipo de cambio y que tasas de interés se mantengan bajas”, comentó el economista Luis Mesalles.

La inflación es otro factor que influye en las tasas. Si sube los ahorrantes pueden comprar menos con los intereses y por lo tanto presionan por tasas más altas, lo cual eleva los costos de las entidades financieras que ajustan también los intereses para créditos.

Respecto a la inflación para el 2020, Cubero comentó que se prevé que la misma se mantenga en torno al punto medio del rango meta, que es un 3%, por lo que por esa vía no habría importantes presiones.

Respecto a la política monetaria que seguirá el Banco Central, Cubero dijo que debido a las presiones deflacionarias, ven espacio para seguir reduciendo tasas de política monetaria, en la medida en que las expectativas inflacionarias se mantengan ancladas, por lo tanto, por esta vía tampoco habría presiones sobre las tasas.

La demanda de crédito, que según Cubero empieza a repuntar, si se anualiza el resultado trimestral, podría poner presión al alza sobre las tasas debido a la mayor demanda.

El economista Luis Mesalles explicó que en tasas de interés hay dos efectos que se contrarrestan. Uno es la menor presión del Gobierno debido a que cuenta con financiamiento fuera del país, pero si la economía crece un poco va a generar mayor presión al alza debido a que los bancos requerirían captar más dinero.

En tasas internacionales, que dependen en gran medida de lo que pase en la economía de Estados Unidos, no hay perspectivas de aumentos fuertes, comentó José Antonio Cordero, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica.