Los colores y sabores libres de Bangkok

Un abanico de esencias claves no necesita un menú extenso

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En una casa que podría ser residencial o que tal vez sirvió de oficina, hoy se adecúa suficientemente bien, sin mayor algarabía decorativa, pero con elementos claves como para mostrar que el oriental es el sabor que ahí se cocina, el restaurante Bangkok de comida tailandesa e indonesia.

Su misión parece enfocarse en la modestia de las opciones, en la presentación sin pretensiones y en la precisión de los sabores puntuales de la cocina que decidieron montar.

Los manteles blancos, sin caer en la originalidad, resultan como el pan cuando se tiene hambre y no hay más que eso para comer: totalmente aceptables. Juntado eso a las tonalidades café-vinotintas de la madera en muebles y piso, y al color ladrillo natural de las paredes, resulta un escenario tranquilo y limpio, apto para empezar a enfrentarse a un menú de nombres raros.

El repaso comienza con las opciones de entradas con brochetas thai o con salsa indonesia, camarones crujientes con ajonjolí o croquetas de pescado. Más abajo están las ensaladas frescas, las sopas de coco con pollo o de limón con camarón, los platos vegetarianos con base en tofu y salsas de curry o soya, entre otras opciones.

El menú avanza con los platos grandes de fideos y arroz fritos, de los famosos platos al wok ?esa sartén grande, profunda e hirviente en la que se mezclan carnes y vegetales, colores y aromas para que de dos o tres ?salteos? quede listo cualquier engendro extravagante?.

Lo grande continúa con lo especial: los platos al curry hechos con leche de coco natural, en los que, pollo, cerdo, res, pescado y huevo se colorean de salsas de curry verde o rojo, y se combinan con arroz al jazmín, perfectamente cocinado, y vegetales al vapor, en su punto más preciso.

Pero lo más práctico y variado, se descubre solo al final, en el extremo último del menú, donde cuatro combinaciones resumen, de buena forma, todas las opciones antes mencionadas. Tres menús con carne y uno vegetariano, solucionan las indecisiones y posibilitan el comúnmente ansiado ?un poco de todo?.

Nos decidimos por el Menú del Rey y el Menú Neni. El del Rey empezó con una brocheta de fresca carne asada estilo thai, que tan solo abrió las ganas, y terminó complaciendo con tres pozuelos individuales de cerámica blanca, llenos de pollo con curry verde y vainicas, croquetas thai de pescado, y cerdo con piña dorada y culantro. Los sabores y colores eran libres, independientes los unos de los otros, y lo variado de la opción, correcta para quedarse saciado y contento. El Menú Neni fue aún mejor. Para iniciar y alentar el apetito, no había mejor propuesta que una caliente, pero fresca, sopa de coco con generosos trozos de pollo y aritos crujientes de cebolla puerro.

En este caso, los pozuelos blancos vinieron cargados de res en curry rojo, pollo con jengibre y hongos, y pescado en curry rojo. Una vez más, los aromas y colores fluyeron separadamente y las cantidades fueron tan precisas que los apetitos terminaron precisamente satisfechos, no de más ni de menos.

Los postres ya fueron el aliciente dulce y necesario para alivianar las especias que rondaban el paladar. El flan de coco con especias del Menú Neni estuvo excelente; el helado de té verde del otro menú estuvo muy bien en sabor, pero la temperatura del congelador o la ?edad? del helado, había convertido su cremosidad en pequeños cristales congelados. Aún así, el trayecto de colores, texturas, cantidades y sabores de la comida de Bangkok, fue como un complaciente juego de piezas variadas que al final forman un castillo que hace sonreír de deleite.

Cómo, cuándo, dónde...:

Restaurante Bangkok

¿Dónde?: 300 m. oeste de la POPS de Sabana, contiguo a UCIMED.

Horario: De martes a jueves, de 12 a 3 p. m. y de 6 a 10:30 p. m. Viernes y sábados, de 12 a 3 p. m. y de 6 a 11 p. m., y domingos de 12 a 8 p. m.

Precios: (más impuestos), entradas: entre ¢975 y ¢2900; sopas: ¢1450 y ¢1750; ensaladas: entre ¢ 980 y ¢2300; platos vegetarianos: entre ¢750 y ¢2950; platos al wok: entre ¢2950 y ¢3500; arroz y fideos fritos: ¢2700 y ¢2800; platos al curry: entre ¢2950 y ¢4950; postres: entre ¢500 y ¢900; menús completos: entre ¢4500 y ¢6500.

Una comida para dos personas, con menús completos y bebidas puede costar alrededor de ¢15.000.

Teléfono: 396-1371

Parqueo: No hay parqueo privado.

Tarjetas de crédito: todas.