Carlos Soto Campos.   15 octubre
Sereno, gracioso, creativo y sin poses, así es Rodezel en sus videos y en persona. Locación: Oldschool Arcade. Foto: John Durán

Si algo le da orgullo a Rodezel (Germán, para los amigos) sobre su llegada al millón de suscriptores en YouTube es que alcanzó esta cifra haciendo y publicando lo que le gustaba, sin preocuparse por encajar con otros youtubers ni tener que seguir sus poses.

“Tengo amigos que se graban videos en Instagram hablando y suenan más a youtuber que yo”, contó entre risas en una entrevista.

Este tico de 20 años alcanzó en agosto su primer millón de suscriptores, una meta que solo otros tres ticos han logrado escalar. Él es, por supuesto, el más joven de todos ellos.

Rodezel es un youtuber divertido porque no le interesa “ser” youtuber o, al menos, no actuar como uno. En varios videos ha hablado de cómo otros youtubers ticos adoptan un acento mexicano, hablan efusivamente o se montan en la moda del momento para captar más seguidores. Él no es así.

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“Es normal que me pongan en los videos comentarios como ‘¿por qué está tan desanimado?’ pero no es así. Simplemente yo no tengo esa energía de los youtuber que exageran todo”, comentó en una entrevista. “Yo solo trato de hablar como una persona normal”, agregó.

Rodezel empezó a grabarse a los 10 años jugando Minecraft o haciendo sketches con la cámara de un iPod. Ahora su trabajo diario es el de editar por horas videos de 10 o 15 minutos sobre videojuegos o ideas tan extrañas (y bien realizadas) como la de regrabar una canción de Billie Eilish o Bad Bunny solo usando voces humanas.

Sus fans y él repiten constantemente las palabras “Código Rodezel”, un chiste que se refiere al código que él le pide a la gente que usen en la tienda del videojuego Fortnite y que ha llegado a aparecer desde conciertos hasta la piel de una tica.

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Rodezel ha podido pagarse cuentas, contribuir económicamente en su casa y viajar a otros países gracias a las ganancias que ha obtenido de sus videos en YouTube. En su habitación, en la que graba la mayor parte de su contenido, tiene una placa por llegar a sus primeros 100.000 seguidores, misma que recibió en el 2017, y ahora otra dorada por su primer millón.

Él se emociona cuando se le recuerda que tuvo un salto tan grande en tan poco tiempo, pero no se sorprende, pues todo fue parte de un plan que él se trazó.

A diferencia de otras caras de YouTube, Rodezel protagoniza, planea y edita sus propios videos y lo hace de 9 a. m. a 5 p. m. –como si fuera cualquier otro trabajo de oficina–, pero con cientos de miles de personas atentas a cuál será su próxima idea.

El que no hablaba

La mayoría de los muchachos de la edad de Germán comparte memes en los que la gente se divide entre los que contestan rápido los mensajes de texto y los que no. Él es parte del segundo equipo y no por pesado, es porque la mayoría del tiempo se encuentra editando sus propios videos para subirlos a YouTube.

A veces se puede tardar varias horas editando para lograr un efecto especial que dura solo cinco segundos. “Esos detalles son lo que pueden hacer que la gente se suscriba o no a mi canal”, afirma.

Este compromiso con estudiar y mejorar su trabajo editando videos para que la gente se entretuviera, lo llevó a tener una adolescencia muy diferente a la de la mayoría.

“Mi primer video viral fue en Facebook, en el que yo le respondía a un nicaragüense que criticaba a los ticos. En el colegio me molestaban por hacer videos, pero el lunes después de eso fue rarísimo (risas). La psicóloga del colegio me dijo: ‘¡pero usted aquí ni habla!’”, recordó.

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En su adolescencia y sus últimos años de colegio asistió a una sola fiesta (que fue cancelada de último momento, por cierto) y el resto de las noches fueron invertidas en “hacer contenido”, como él recalca. Los tiempos, por suerte, han cambiado.

“Creo que fue una inversión de tiempo buena, me gusta haberme esperado para tener esto ahora”, explicó. Si no suena como el típico joven de 20 años es porque no lo es.

Rodezel no es apellido, sino su nombre artístico. Anteriormente usaba el nombre EsGermanDZ, pero se confundía con el nombre del youtuber Hola soy German y así decidió encontrar un nuevo nombre, uno formado con sílabas de su nombre completo.

El nombre que aparece impreso en la cédula no lo quiso revelar entrevista. “Hay gente que se pone a buscar o molestar a mi familia en redes sociales y no quiero que eso se extienda, en este país es muy fácil encontrar datos de las personas”, afirmó.

Crecer en internet
Rodezel alcanzó 100.000 seguidores en el 2017. En uno de los últimos videos de ese año se tatuó (con tinta de henna) la imagen de Peppa Pig y el nombre de otro 'youtuber'. Fotografía: Capturas de pantalla

Germán es el menor de cinco hermanos y recuerda como el mayor de todos –un hermano que le lleva 11 años– le enseñó juegos en Internet. “Yo pensaba que la página de Cartoon Network era lo único que había en Internet, que uno encendía la computadora y eso era lo único que había”, dijo y se echó una carcajada.

Rodezel creció inmerso en Internet y ha sido en línea donde ha encontrado sus ideologías, sus gustos y disgustos y el camino para trabajar en algo que hace una década no existía.

No ve Netflix, sino que pasa la mayor parte del tiempo viendo videos de YouTube. No maneja porque aún no hay suficiente dinero para tener un carro eléctrico. Es un poster boy de la generación Z (los nacidos entre 1995 y el 2005).

A los 10 años, Germán empezó a buscar tutoriales para usar Adobe After Effects, un programa para crear efectos especiales, desde explosiones hasta animaciones. Al mismo tiempo jugaba Minecraft y empezó a grabar videos de sus partidas.

Rodezel sigue grabando todos sus videos desde su casa, aunque ocasionalmente sube 'vlogs' de viajes o salidas con amigos. Captura de pantalla

“A veces le contaba a amigos de mis videos, pero no tenía cómo enseñarlos, así que empecé a subirlos a un canal de YouTube. Se me olvidó la clave de ese canal entonces hice un correo nuevo y así empecé el canal que tengo ahora”, contó.

Después de reprobar octavo año, su uso de Internet se vio disminuido. “Me quitaron el celular, el tiempo de Internet y todo eso, mis papás querían que me concentrara en mis estudios”, señaló.

“Me cambié de colegio y recuerdo que yo tenía 300 seguidores. Un día fui a un evento de videojuegos y me preguntaron: ‘¿usted es el de los videos?’ y no supe qué hacer (risas). En el segundo cole también me molestaban y en noveno dejé de hacer videos como por seis meses. Ya estaba harto de los juegos”, contó.

Para una de sus clases le pidieron un proyecto audiovisual en el que debió grabarse y pararse frente a una cámara. Así fue como la idea de tener un canal de Rodezel –la persona, no el gamer– tomó forma.

Contenido pensado

Rodezel inició el 2017 explicando en un video que iba a dejar, poco a poco, el tema de los videojuegos para concentrarse en otras cosas. Ese año lo terminó subiendo en YouTube la reacción de su mamá cuando se hizo un tatuaje de Peppa Pig en la nuca. Era un tatuaje temporal, pero lo suficientemente creíble para que ella y sus hermanas se asustaran.

Rodezel es fanático de videojuegos como Fortnite y Minecraft. Como creador de contenido, se inspira en youtubers como PewDePie y productores de música como Labyrinth. Locación: Oldschool Arcade. Foto: John Durán

“Acaso eres el único youtuber que no dice groserías y aún así me hace reír?”, les escribieron en un comentario en YouTube hace poco un usuario, resumiendo perfectamente la esencia de Germán.

Por medio de Facebook y Snapchat se hizo fama como un tipo que seguir por sus sketches e ideas graciosas. Todo ese contenido eventualmente llegó a YouTube y así alcanzó, hace dos años, sus primeros 100.000 seguidores.

“Cuando me invitaban a eventos con youtubers o influencers yo pensaba que tenía que actuar como ellos. Al final me di cuenta que lo que me sirve es ser diferente.

"No soy un mae que sube historias (en Instagram) hablando súper fuerte y feliz, me gusta mantener mi esencia. Me tomo muy a pecho eso de hablar igual en Internet y en persona, no pretender ser alguien más; hay gente que me cae bien pero no la soporto en redes”, explicó Rodezel.

Llegar a 100.000 suscriptores le tomó cinco años. Luego tardó menos de dos años en tener un millón de seguidores. Con ellos han llegado patrocinios de apps y otras marcas a las que les gusta que su forma de ofrecer productos, ya que es parte del contenido y no solo un anuncio cualquiera.

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Rodezel trata de no montarse en tendencias o hacer tags (un estilo de videos en el que varios canales se retan entre ellos para hacer las mismas cosas) porque ser una estructura predefinida, algo que –él dice– limita la creatividad. Afirma que no publica nada que él no vería y que si define su trabajo de alguna forma no sería como youtuber, sino como creador de contenido.

“Trato de pensar todos los días en ideas para videos. Si me distraigo viendo algo que hace mi gato, pues me concentro en eso, porque estar en ese estado me podría llevar a una idea. Jamás haría tags ni hago videos con otras personas para conseguir seguidores, quiero que me sigan por lo que yo ofrezco”, explicó.

“Tengo que pensar qué podrían pensar al ver esto y qué es lo que quiero que piensen”, agregó. Para brillar en el algoritmo de YouTube hay que estar pendiente de las estadísticas y saber qué cala en la gente. Aún así, Germán prefiere no estar pendiente de los “me gusta” más allá de lo necesario para sacudirse la ansiedad que generar verlos números subir o bajar.

Rodezel estrenó en el 2019 su propia marca de ropa, en la que usa palabras como "copyrighted" y "demonetized" para referirse a los videos en los que YouTube no le paga. Locación: Oldschool Arcade. Foto: John Durán

Además de publicar en su canal, Rodezel transmite sus partidas de Fortnite y Minecraft en Twitch, una plataforma de streaming con la que los gamers pueden ganar dinero. Algunas de esas partidas las graba para publicarlas en rodezel2.0, su canal sobre videojuegos, donde tienen más de 300.000 suscriptores. También tiene un Twitter en donde interactúa con su público y un Instagram todo en blanco y negro.

Desde el cuarto

Rodezel ha grabado la mayoría de sus videos desde un cuarto en la casa de sus papás y constantemente bromea en que nunca sale de allí (él quiere aclarar expresamente que sí lo hace). Cuando sale, no es raro que alguna persona de 20 años lo salude.

“Fuimos a Guatemala juntos y fue una locura”, contó el DJ nacional Disto. “Si a mí me saludaban cinco persona, a él lo buscaban unas 25. Es impresionante lo conocido que se ha vuelto por su contenido que mezcla los recursos visuales con producción musical, es muy bueno en lo que hace”, agregó.

El video de Rodezel más visto es ¿Qué tan difícil es sonar como Bad Bunny?, con más de 4,3 millones de visitas. Ahí mostró cómo solo con su computadora podía recrear los éxitos de la estrella puertorriqueña. ¿Eso es digno de cuatro millones de visitas? La magia está en que Germán logra hacer ver sencillo algo tan complicado como hacer una canción de cero.

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Su relación con la música –una de sus pasiones– lo ha llevado a remezclar temas de Lil Pump, recrear entera Bad Guy de Billie Eilish solamente usando su voz o hacer su versión de Callaita de Bad Bunny usando audios que le enviaron sus seguidores.

Al tener canciones ajenas YouTube no le permite lucrar con estos videos, algo que él recibe con disgusto por ser sus videos más vistos. Sin embargo, algunos de estos videos le han conseguido hasta 100.000 suscriptores nuevos, algo que a la larga le ayudaría a conseguir patrocinios y oportunidades.

“Podrías ser un músico tan grande pero nahh el quiso ser youtuber xd xd”, le comentó uno de sus seguidores en uno de estos videos. Rodezel está claro en que ese es un camino que le gustaría seguir.

“Me gustan todos tipos de música, empecé tocando guitarra y escuchando rock y escuché dubstep, reguetón y otras cosas. Realmente me gustaría hacer música que no se encasille solo en un género, pero no sé si sería en español o en inglés, o si tendría voz del todo, quiero hacer algo más allá”, contó.

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Últimamente también ha incursionado en el mundo del diseño de modas, haciendo sus propias camisas y gorras, a la venta en el sitio codigorodezel.com

Es un momento en el que la tecnología le permite disfrutar de todas sus aventuras creativas desde su cuarto, tomando el café como le gusta (con leche) y viendo a su gato jugar. Germán está seguro de que nació en la época correcta.