Hugo Solano C..   25 marzo
Las lluvias intensas y focalizadas pueden afectar zonas de deslizamiento y generar emergencias. La CNE ya tomó nota de los pronósticos y alertó a los comités comunales. Foto:Archivo/ Mayela López.

La estación lluviosa de este año será dispareja en el tiempo y en el espacio, es decir, va a llover por zonas específicas y es posible que haya aguaceros fuertes durante dos días y que luego vengan días sin lluvia, para que luego arrecie otra vez.

Esos cambios atmosféricos surgen en respuesta al calentamiento de las aguas en el océano Pacífico Tropical que originan el fenómeno El Niño, el cual nos va a acompañar de forma moderada a lo largo de este 2019.

“Se van a presentar aguaceros, incluso pueden ser intensos, que nos generen situaciones de emergencia, pero se concentran a lo largo de pocos días”, dijo Juan Carlos Fallas, director del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Sobre la entrada de las lluvias, la situación más crítica podría darse en el Pacífico norte (desde la ciudad de Puntarenas hasta el cantón fronterizo de La Cruz) así como en los cantones de Los Chiles, Upala y Guatuso, debido a que la estación seca ha sido más fuerte y las lluvias van a llegar con un atraso de 10 días.

Lo normal en esa zona es que llueva desde el 21 de mayo, pero esta vez las precipitaciones llegarán apenas el 31.

En el Valle Central el retraso será de una semana. Se espera que en esta región, la más poblada del país, la estación lluviosa llegue del 16 al 20 de mayo, pese a que normalmente lo hace el 11 de mayo.

La zona que no va a tener variaciones con la llegada de las lluvias es el Pacífico sur (Osa, Golfito, Corredores, San Vito). De hecho, ya en la región fronteriza con Panamá han caído algunos aguaceros propios de la etapa de transición, pues es la primera en recibir la estación lluviosa entre el 1.° y el 5 de abril.

De igual manera, Fallas afirmó que este año el promedio de las temperaturas será entre 0,5 y 1 grado Celsius por encima de lo normal, es decir, temperaturas más cálidas.

En abril se espera que en Nicoya, Liberia y otros puntos calientes de Guanacaste el termómetro llegue a los 40 grados Celsius.

Ya la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) tiene informados sobre los efectos del fenómeno El Niño a los 90 comités municipales de emergencia y los 400 comités comunales.

Esa entidad cuenta con 650 puestos de radio colocados en todo el país, para las alertas sobre cualquier eventualidad.

La CNE también cuenta con ¢4.000 millones para planes de inversión de primer impacto, que se reservan permanentemente como previsión para el periodo lluvioso.

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Canículas de julio

El IMN advirtió que para los meses de julio y agosto, cuando suele darse el periodo de “canículas”, habrá un corte o merma en la estación lluviosa que para esa fecha estará establecida en el todo el litoral Pacífico, así como en el Valle Central y Guanacaste.

La canícula se manifiesta como una disminución en la cantidad e intensidad, o bien, una suspensión total de las lluvias que pueden durar de cinco días hasta 15 días; donde además se percibe un aumento de las temperaturas y de los vientos alisios.

Sin embargo, y contrario a lo que sucede en el Pacífico, en julio de este año se espera un refuerzo de las lluvias en el Caribe, lo que obligará a tomar previsiones ante posibles inundaciones durante ese mes, que es uno de los meses más lluviosos en Limón.

“En julio y agosto vamos a tener un contraste, el Caribe lluvioso y el Pacífico seco”, afirmó Juan Carlos Fallas.

33 cantones con déficit de agua

El presidente ejecutivo de la CNE, Alexánder Solís, dijo que desde octubre del año pasado comenzó la preparación para enfrentar los impactos de El Niño en sectores como el agropecuario, turismo, salud y abastecimiento de agua.

La CNE contabiliza hasta este lunes 33 cantones con problemas por falta de agua para el consumo humano y más de un millón de personas que ya están siendo afectadas con cortes de ese líquido.

Por lo anterior, han destinado parte de sus recursos al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) para la distribución de agua en cisternas, que comenzó hace dos meses en el Caribe, debido a que esa región tuvo entre los meses de diciembre y febrero la mayor sequía histórica desde 1947 para ese trimestre.

“Hemos reposicionado unos 65 o 70 reservorios de entre 2.500 y 5.000 litros de capacidad que vendrían a reforzar las acciones de distribución de agua. Además, tenemos más de 6.000 recipientes de cinco galones que se distribuyen en zonas donde al agua de consumo humano se obtiene de pozos que ya están en problemas”, afirmó.

La distribución de agua en camiones cisterna para riego de cultivos y para consumo humano seguirá en muchos cantones afectados por la alteración climática de este 2019. Foto: Rafael Pacheco.
Guanacaste en la mira

En Guanacaste se trabaja con el Servicio Nacional de Riego y Avenamiento (Senara) para complementar obras como las que ya se habían desarrollado en el anterior fenómeno El Niño (2014 - 2015), para que por medio de los canales de riego se trasvase agua a ciertas quebradas que están secas.

Con AyA se ha trabajado para fortalecer los sistemas de distribución de aguas en cantones como Abangares y Carrillo.

“Estamos avanzando en la perforación de 28 pozos que también van a estar bajo la responsabilidad del AyA. Son pozos que ya fueron autorizados y tienen los estudios hidrogeológicos correspondientes. Lo que queda es hacer las contrataciones”, afirmó Solís.

En San José el retraso en la llegada de las lluvias será de una semana. Fotos: Mayela López