Hugo Solano C., Keyna Calderón.   1 febrero, 2018

La mujer de 67 años, asesinada por su hijo la noche del miércoles en Guadalupe de Cartago, tenía al menos diez puñaladas en la espalda y otra herida profunda en el cuello, informó este jueves el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

El sospechoso de apellidos Rojas Navarro, de 24 años, padece de problemas mentales, por lo cual tomaba medicamentos, era adicto a las drogas y contaba con antecedentes penales.

Este hombre vivía solo con su madre, identificada como Sonia María Navarro Rojas.

La alerta del homicidio la giró minutos antes de las 7 p. m. del miércoles un yerno de la víctima cuando llegó a dejarle a Sonia Marta, un medicamento para su hijo.

El sospechoso abrió la puerta y el hombre le preguntó: "¿y su mamá?".

– "Ella no puede hablar", contestó.

Luego el yerno vio a la suegra ensangrentada y llamó a la Policía.

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El presunto homicida fue llevado la noche del miércoles al Hospital Max Peralta, ya que en apariencia se infligió varias heridas con arma blanca. En el centro médico informaron de que está fuera de peligro en la sección de Emergencias y con custodia policial.

Se desconoce si alguna discusión entre madre e hijo fue el detonante de la agresión, de momento el OIJ investiga el móvil.

La Policía Judicial de Cartago confirmó que no hay antecedentes por violencia doméstica en esa casa. En el lugar las autoridades decomisaron dos cuchillos de cocina y otro que al parecer usaba el sospechoso para afeitarse.

Una vez que salga del centro médico, Rojas Navarro será pasado con un informe al Ministerio Público, para que se le determine su situación jurídica.

El sospechoso tenía atencedentes por robo, robo agravado y desobediencia a la autoridad.

La casa en que ocurrió el homicidio tenía un laso negro que colocaron vecinos, los cuales estaban consternados por lo ocurrido. Foto: Keyna Calderón.
Un hombre con problemas

Jeimy Rojas Navarro, otra hija de la fallecida, dijo que ellos son siete hermanos y que no podía creer lo ocurrido cuando una sobrina la llamó para decirle que habían matado a su mamá.

Expresó que desde los 13 años su hermano tenía problemas psiquiátricos y también por consumo de drogas.

Hace poco la psiquiatra le redujo un medicamento porque le notó una mejoría de salud y al parecer eso le llevó a una depresión y no se levantaba, casi no comía y se empeoró, dijo Jeimy, de 33 años.

Afirmó que en la mañana de este miércoles otro hermano lo llevó a inyectar por el avance del padecimiento y dijo que no saben qué fue lo que sucedió después.

Según Jeimy, cuando llegó la Policía su hermano estaba en shock y no supo explicar lo ocurrido.

Sostuvo que apoyan a su familiar detenido, pese a lo que pasó, ya que estiman que él no lo hizo a propósito, sino por un serio problema de depresión. “Él adoraba a mi mamá”.

“Mi mamá lo adoraba, era el bebé de ella. Era el menor de los siete hermanos. Ella decía que se sentía bien con él, porque los dos se hacían compañía”.

Dijo que él se dedicaba a cortar zacate, jalar escombros o a trabajar en hortalizas de vecinos.

En cuanto al padecimiento, Jeimy dijo que primero les dijeron que era esquizofrenia, pero luego les hablaron de un trastorno de personalidad.

La esquizofrenia es una alteración de la personalidad, en al cual la persona sufre alucinaciones como escuchar voces o la pérdida del contacto con la realidad.

Jeimy afirmó que su hermano no era muy agresivo, sino muy callado y no peleaba con los vecinos, pero a veces consumía droga y la mamá lo dejaba en la calle, porque eso no le gustaba. Agregó que desde hace unos cinco meses no consumía estupefacientes.

Dijo que la madre tenía temor y no dormía tranquila, pero no por agresividad, sino porque él hablaba solo y se levantaba en la noche y “hacía cosas fuera de lo normal”, afirmó Jeimy, quien dijo que su hermano estuvo varios veces internado en el Hospital Nacional Psiquiátrico.

La víctima era ama de casa y se dedicaba a cuidar al hijo que la agredió.

El cuerpo de la fallecida fue trasladado a la Morgue Judicial, en San Joaquín de Flores, Heredia, para que se le realice la respectiva autopsia.

Otros casos similares

La muerte de madres a manos de hijos con transtornos mentales registra varios casos en Costa Rica. Los más recientes se presentaron en Belén de Heredia y Coronado de San José. Sin embargo, uno de los más antiguos ocurrió en marzo del 2006 en La Puna de Buenos Aires de Puntarenas.

Se trata de la muerte de Catalina Delgado Delgado, de 62 años.

En este caso, el hombre con problemas mentales descuartizó a su madre con un machete y escondió los restos cerca de su casa. En un juicio que se realizó en julio del 2008 se le declaró inimputable y se le condenó a internamiento en un hospital para enfermos mentales en problemas con la ley.

Entre los más recientes están otro sucedido en octubre del 2016 en Belén, Heredia, cuando un hombre con problemas mentales asesinó a su madre Alexia Guzmán Rodríguez, de 49 años.

Aunque esa vez sí había denuncias previas por violencia doméstica, la madre también defendía al muchacho, de 22 años.

El joven fue condenado a internamiento por parte del Tribunal Penal de Heredia el 10 de julio del 2017.

Otra similitud de ese hecho con el caso ocurrido este martes en Cartago tiene que ver con el consumo de drogas por parte del homicida, según atestiguó una hermana del imputado en el juicio.

Los problemas familiares originados por consumo de drogas también llevaron a una tragedia el año pasado en Coronado, cuando un joven mató a cuchilladas a su padre Juan Vicente Carvajal Ávila, un pensionado de 67 años y un sobrino de 7 años.

Colaboró la periodista Eillyn Jiménez