Liberia, Guanacaste. Decenas de personas, en su gran mayoría mujeres, marcharon ayer en la ciudad de Liberia con camisetas blancas, lazos anaranjados y pancartas para alzar la voz contra la violencia que afecta a las mujeres.
Con su caminata, los manifestantes recordaron el reciente homicidio de Jéssica Canales Artavia, madre de cinco niños, cuyo cuerpo apareció el 6 de marzo, quemado en un predio, a aproximadamente cinco kilómetros de Liberia.
Después del hallazgo, las autoridades detuvieron al compañero de la mujer, de apellido Brenes, sospechoso del asesinato.
Este hecho motivó a familiares y amigos de la víctima a invitar a otras personas a unirse en un llamado para evitar más agresiones.
La marcha se inició alrededor de las 3 p. m. en una de las entradas de Liberia y culminó en el parque central Mario Cañas.
Allí, los asistentes oraron e invitaron a las mujeres a que pierdan el miedo de denunciar el maltrato.
Rosa María Canales, tía de la víctima, dijo que la convocatoria era en honor a su sobrina, pero que, lo más importante, era que otras mujeres comprendieran cuáles son sus derechos.
“Todas estas personas que participaron han ayudado a traer alivio a nuestra familia, lo agradecemos mucho y seguimos con el mensaje de que no se callen el maltrato, que lo denuncien y que así no ocurra más lo que sucedió con Jéssica”, manifestó Canales.
Por el homicidio de Jéssica Canales el Juzgado Penal de Liberia impuso seis meses de prisión preventiva a Brenes.
El cuerpo de la mujer se encontró casi tres semanas después de su desaparición.