Mónica Morales.   23 noviembre, 2020
Foto: Albert Marín

La neumonía es una infección en los pulmones, que surge cuando los alveolos se llenan de líquido o pus dificultando la llegada de oxígeno al torrente sanguíneo. Los niños menores de cinco años son una de las poblaciones más propensas –también destacan adultos mayores y personas con ciertas afecciones- a contraer esta enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la neumonía es la principal causa individual de mortalidad infantil globalmente.

Datos de la OMS destacan que, específicamente, cada año esta enfermedad suele ser la responsable del 15 % de todas las muertes de menores de cinco años. Cifra que podría cambiar mediante prácticas preventivas como la inmunización, control de ciertos factores ambientales y una alimentación balanceada en los niños.

Para saber si un niño tiene neumonía, los padres deben estar alertas a los síntomas más comunes que son fiebre o escalofríos, tos, dolor en el pecho y dificultad para respirar.

Una vez detectados estos signos, es importante acudir de inmediato al pediatra para una valoración del niño y para que el especialista le indique el tratamiento necesario. “Aunque la neumonía se puede tratar, es más importante prevenirla a través de la vacunación y es menos costoso”, comentó la doctora Lenny Figueroa, gerente médico senior de Pfizer Centroamérica y Caribe.

Prevención

Prevenir la neumonía infantil resulta fundamental para reducir los altos números de mortalidad a nivel mundial. Una de las formas más eficaces para hacerlo es a través de las vacunas que existen, hoy en día, contra la influenza, el neumococo, el Haemophilus influenzae, la tosferina y el sarampión, las cuales forman parte del esquema de vacunación infantil en cada país.

Otra de las iniciativas que los padres pueden implementar para prevenir la neumonía en sus hijos es brindarles una nutrición balanceada y adecuada –comenzando con la leche materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida-, la cual les permitará mejorar sus defensas naturales. Asimismo, destacan ventilar los espacios cerrados, evitar la exposición al humo del tabaco y seguir con la práctica del lavado de manos constante para evitar la transmisión de bacterias o virus.

Consejos para el cuido del niño con neumonía

  • Mantenga a su hijo bien hidratado y alimentado.
  • Complete el tratamiento asignado.
  • Controle y trate la fiebre.
  • Evite los lugares con humo.
  • Visite o consulte al pediatra si el niño sigue tosiendo por más de tres semanas o si la fiebre continúa por tres días o más, luego de comenzar con el tratamiento.