Por: Natasha Cambronero, Manuel Mojica.   9 junio
El PLN recibió donaciones por ¢560 millones en la pasada campaña electoral. Foto: José Cordero

Liberación Nacional (PLN) fue el partido que más donaciones captó en la pasada campaña electoral, incluso superó al PAC y Restauración Nacional, que extendieron dos meses más sus actividades políticas por la segunda ronda del 1.° de abril.

Los verdiblancos acapararon el 70% de los ¢804 millones que ingresaron a las arcas de las 24 agrupaciones que participaron en los comicios para presidente y diputados.

Así consta en los registros del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), al 31 de marzo anterior.

El PLN reportó contribuciones por ¢560 millones. De esa cifra, ¢22 millones fueron en especie, es decir, que la persona donó un bien o un servicio, sin una transacción bancaria de por medio.

En segundo lugar, pero muy lejos de Liberación, aparece el Partido Restauración Nacional (PRN) con donaciones por ¢59 millones. Casi la totalidad de ese monto ingresó para la segunda ronda, en apoyo a la candidatura presidencial de Fabricio Alvarado.

Después, aparecen el Partido Acción Ciudadana (PAC) con cerca de ¢43 millones, el Frente Amplio (FA) con ¢33 millones e Integración Nacional (PIN) con ¢26 millones.

Les siguen la Unidad Social Cristiana (PUSC) con ¢24 millones y el Movimiento Libertario con ¢16 millones.

El dinero fue aportado desde el inicio de la campaña electoral, la cual empezó el 4 de octubre, cuatro meses antes de la primera vuelta del 4 de febrero y hasta el 31 de marzo anterior, un día antes de la segunda vuelta.

Solo costarricenses y organizaciones sin fines de lucro pueden contribuir financieramente a los partidos políticos. El artículo 128 del Código Electoral sanciona penalmente las donaciones de personas extranjeras y jurídicas.

Además de estos recursos, nueve agrupaciones obtuvieron en las urnas los votos necesarios para tener derecho a la deuda política. El Estado destinó para este proceso electoral poco más de ¢25.000 millones.

Antonio Álvarez, el mayor donante

En las tiendas verdiblancas, el excandidato presidencial Antonio Álvarez fue la persona que más recursos aportó para la pasada campaña electoral, con ¢148 millones.

Ese monto es superior a las donaciones que recibieron en conjunto los partidos Acción Ciudadana (PAC), Restauración Nacional y el Frente Amplio (¢135 millones).

La suma es aún mayor si además de las donaciones de Álvarez, se contabilizan los recursos desembolsados por familiares suyos y de su esposa, la abogada Nuria Marín Raventós.

Ese grupo cercano aportó ¢209 millones, que es un 37% del total de las donaciones reportadas por Liberación y el 26% de la totalidad de donaciones recibidas por todos los partidos.

Allí se encuentra su hermana Olga Álvarez Desanti, su hija menor Andrea Álvarez Marín, su yerno Aldo Inglesini Zeledón y su cuñada, Adriana Marín Raventós.

Entre los donantes del PLN, también sobresalen del nombres de José Rossi, exministro de Comercio Exterior y expresidente de Cinde, Juan José Echeverría, expresidente ejecutivo del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), y Roberto Gallardo, exministro de Planificación.

También aparece el dueño de Purdy Motor, Javier Quirós, quien contribuyó con la campaña presidencial de Rodolfo Piza, el ahora ministro de la Presidencia. En conjunto, a las dos agrupaciones donó ¢13 millones.

Tendencia cambió para Restauración en segunda vuelta

La segunda ronda electoral benefició más a Restauración Nacional en la recepción de donaciones.

Esa agrupación logró aportes de ¢3 millones provenientes de 13 personas físicas, en la ronda inicial. Su candidato Fabricio Alvarado fue el mayor colaborador con ¢600.000.

Esa tendencia cambió para los comicios del 1.° de abril. El PRN captó 40 contribuciones, esta vez de manos de 26 personas, por casi ¢56 millones, es decir, unas 18 veces más que la primera ronda.

Quien más dinero aportó e el exdiputado del PUSC Humberto Vargas Corrales (2014-2018) con ¢10,5 millones.

El segundo en la lista es el exdirectivo del INA Carlos Federico Monge. A ellos se suma el abogado Jonathan León Picado, quien formó parte del comando de campaña de Alvarado.

Además, Restauración captó a los históricos financistas de Liberación, como por ejemplo, los exministros Alfredo Volio, de Economía y Marco Vinicio Ruiz, de Comercio Exterior.

También sobresale el nombre de Orlando Guerrero, quien fue el encargado de las finanzas de la fallida campaña de Johnny Araya, en el 2014.

Asimismo, el exrepresentante de Costa Rica ante el BCIE Jorge Walter Bolaños Rojas, quien además fue el tesorero de la campaña electoral de la expresidenta Laura Chinchilla, en el 2010.

Actualmente, Bolaños Rojas enfrenta un proceso judicial por los presuntos delitos de estafa mayor y recepción de contribuciones ilegales privadas, cometidos cuando fue tesorero del PLN. Junto a él figuran otros ocho exdirigentes de Liberación.

Otro que aparece en la lista de donantes es el exviceministro de Gobernación Álvaro Ramos (1986-1990), quien para la primera ronda le dio la adhesión al abogado penalista Juan Diego Castro, del PIN.

Ottón Solís y Patricia Mora a la cabeza

En el PAC y el FA, los mayores donantes fueron los diputados que concluyeron su periodo legislativo, el pasado 30 de abril.

En el caso de Acción Ciudadana, el tres veces candidato presidencial y dos veces congresista, Ottón Solís, fue quien encabezó la lista con ¢4 millones.

Solís explicó a La Nación que ese dinero corresponde a la suma de las cuotas que le correspondía pagar al Partido durante los cuatro años que fue legislador. El estatuto de los rojiamarillos establece que deben contribuir mensualmente con el 5% de su sueldo.

Él había decidido no desembolsar ese porcentaje hasta que cambiara el Comité Ejecutivo, el cual presidía Margarita Bolaños.

“Yo decidí no dar la plata para presionar [al Comité Ejecutivo]. Pero era mi obligación darla. Lo que hice fue guardarla en una cuenta de ahorros para que ganara intereses y cuando cambió el Comité, les giré la plata de un solo”, puntualizó el también fundador del PAC.

Esta regla del estatuto también explica porqué aparecen las exdiputadas Marcela Guerrero, Emilia Molina y Epsy Campbell entre los principales donantes del Partido oficialista.

Patricia Mora fue la principal donante del Frente Amplio. Mora, quien actualmente se desempeña como ministra de la Condición de la Mujer, aportó casi ¢7 millones.

En la lista de los frentempliastas aparece también, el excandidato presidencial Edgardo Araya —quien también fue diputado por Alajuela—. Él aseguró que su donación de ¢2,4 millones es el resultado de la contribución que deben dar todas las personas que asumen un cargo de elección popular con su Partido.

“Eso ocurre con todos los militantes. Cada persona aporta en la medida de sus posibilidades”, agregó. Araya no descartó que en el marco de su candidatura presidencial, diera más dinero, pero no ahondó en el asunto.

Otra donante importante fue Suray Carrillo, exdiputada por Guanacaste, con ¢2,7 millones. Ella sustituyó Ronal Vargas, quien renunció a la curul tras una denuncia por acoso.

¿Quiénes fueron los 10 mayores donantes?

1. Antonio Álvarez Desanti, PLN ¢148 millones

2. Carlos Humberto Víquez Ramírez, PLN ¢52 millones

3. Manuel Roberto Verdesia Solano, PLN ¢31 millones

4. Andrea Álvarez Marín, PLN ¢29 millones

5. Alberto José Esquivel Volio, PLN ¢28 millones

6. Aldo Inglesini Zeledón, PLN ¢22 millones

7. Jose Álvaro Jenkins Rodríguez, PLN ¢16 millones

8. Carl Edward Odio Trejos, PLN ¢14 millones

9. Javier Quirós Ramos de Anaya, PLN Y PUSC ¢13 millones

10. José Rossi Umaña, PLN ¢12 millones