Por: Aarón Sequeira.   13 agosto
13/08/2018. Asamblea Legislativa. Welmer Ramos (izq.) y Víctor Morales Mora (der.), del PAC, conversan con Eduardo Cruickshank (centro), de Restauración Nacional, sobre las dudas de ese partido en torno al plan fiscal. Foto: Aarón Sequeira.

El Poder Ejecutivo y la fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) tienen casi cerrado un acuerdo en torno a la nueva versión de la reforma fiscal, que se presentaría este martes como moción de texto sustitutivo y que se votaría la próxima semana en la Comisión Especial de Reforma Fiscal.

Tanto el jefe de la bancada liberacionista, Carlos Ricardo Benavides, como el vocero del Partido Acción Ciudadana (PAC), Víctor Morales Mora, reconocieron que prácticamente hay consenso sobre la nueva versión del expediente legislativo 20.580 que impulsa el Ministerio de Hacienda.

Con la última versión, menos personas tendrían que pagar impuesto sobre el valor agregado (IVA) por los alquileres y la electricidad. Además, se redujo a un 1% el IVA para las transacciones de bienes agropecuarios de la canasta básica, así como para insumos como trigo, frijol de soya, sorgo, fruta, maíz y almendra de la palma aceitera.

Donde aún se están afinando detalles es en la redacción de la norma de subcapitalización, la cual limitaría los intereses que los contribuyentes podrán incluir, como gastos, a la hora de calcular su impuesto sobre la renta.

La última versión permitía deducir el 100% de los intereses pagados a bancos del sistema financiero nacional y a bancos internacionales de primer orden. Para otros casos, el reconocimiento se limitará al equivalente a un 20% de las utilidades.

“Sí, estamos muy cerca. La intención del PLN siempre ha sido buscar un acuerdo para votar un texto sustitutivo que haga que el proyecto se convierta en más progresivo, que considere la sensibilidad de los sectores productivos en dificultades, como el agropecuario”, dijo Benavides.

El vocero liberacionista alegó que la preocupación sobre la norma de subcapitalización es que “se fuera a castigar a las personas que toman préstamos en bancos nacionales o internacionales de reconocido prestigio y que se endeudan legítimamente".

Silvia Hernandez, Carlos Ricardo Benavides y Roberto Thompson, diputados del PLN. CARLOS GONZALEZ/GRUPO NACION.

“Estamos cada vez más cerca de llegar a un acuerdo, teniendo en cuenta que el país necesita un plan fiscal”, apuntó el liberacionista, pero añadió que también exigirán del Gobierno un “estricto control del gasto público”, mejor recaudación y combate a la evasión y la elusión fiscal.

Por su parte, el jefe de la fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC) aseguró que el clima es, ahora, “adecuado” para seguir avanzando en el plan fiscal, pese a que reconoció que unos “nubarrones” estuvieron nublando el diálogo fiscal entre partidos políticos y Gobierno.

Esos nubarrones a los que se refiere Morales Mora son el presupuesto extraordinario que presentó Hacienda en el Congreso para solicitar permiso de endeudarse por ¢600.000 millones, a fin de pagar deuda pública no contemplada en el Presupuesto ordinario del 2018.

“Yo reconozco que este progreso es posible gracias a una deliberada y clara posición de responsabilidad fiscal de la fracción del PLN”, afirmó el jefe del oficialismo.

El exministro de Trabajo agregó que también la fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) ha tenido una posición positiva y constructiva, para que se llegue a la votación la próxima semana.

La comisión fiscal tiene 9 diputados y, para aprobar el texto sustitutivo, se requiere de cinco votos. El PLN tiene tres curules, Restauración dos, el PAC una, el PUSC una, el PIN una y el Frente Amplio otra.

No obstante, Morales detalló que siguen trabajando con los demás partidos, incluyendo Restauración Nacional (PRN).

Eduardo Cruickshank sostiene que la posición de los restauracionistas se mantiene inflexible en que la única manera para que ellos den el voto a la reforma tributaria es que la canasta básica no tenga impuesto al valor agregado (IVA).

“No vamos a recurrir a ninguna táctica obstruccionista, porque no creemos en eso. Somos un partido de principios y valores, no creemos en usar ese tipo de tácticas dilatorias. Vamos a presentar las mociones de fondo en que creemos y las vamos a defender”, dijo el limonense.

El diputado agregó que la cantidad de mociones de fondo que presente su agrupación oscilaría entre las 80 y las 100.

“Si, al final, otros deciden otra cosa, seremos respetuosos de las decisiones de la mayoría, porque creemos que la democracia es el gobierno de las mayorías”, dijo Cruickshank.

Aunque Liberación y el PAC casi se están dando ya la mano en torno al acuerdo fiscal, la pretensión oficialista de consolidar todos los votos posibles sería revisada con lupa por los liberacionistas.

Carlos Ricardo Benavides explicó que el Gobierno tendrá que pasar por el filtro liberacionista cada vez que incluya en el borrador una petición hecha por alguna otra de las fracciones parlamentarias.

Reactivación económica

Al igual que los liberacionistas, el PUSC exige una agenda de proyectos para la reactivación económica, antes de que Pedro Muñoz levante la mano en la Comisión Especial de Reforma Fiscal para votar a favor del texto sustitutivo del Gobierno.

Muñoz dijo que sí presentarán un centenar de mociones, entre las cuales insistirán en eximir el impuesto al valor agregado la educación privada, aunque ya en el borrador se bajó la tarifa para este servicio de un 4% a un 2%.

También va a mocionar la Unidad para que los empresarios de transporte público no tengan que pagar el IVA a los insumos que compren para sus actividades comerciales.

En el tema de renta, los socialcristianos buscan que las mutuales mantengan una tarifa preferencial al pagar ese tributo, no al 15% como propone el Ministerio de Hacienda.

Centenares de mociones

La posibilidad de que los diputados presenten centenares de mociones al plan fiscal está abierta, puesto que solo la Unidad y Restauración llevarían 100 propuestas de cambio al proyecto cada una.

José María Villalta, del Frente Amplio, optaría por una ruta similar, pero alega que son mociones “que se pueden justificar y defender solas”. Por ahora, prepara dos versiones de sus mociones, porque aún no sabe cuál será la versión definitiva del texto.

Además, Walter Muñoz, de Integración Nacional (PIN), dijo que de las 1.000 mociones que tenían previstas para el plan fiscal, han purificado unas 200, cuyo objetivo es “hacer una discusión de fondo, con mociones que tengan contenido".

Aunque Benavides afirmó que no se prevén mociones liberacionistas fuera del acuerdo con el Gobierno, podrían surgir algunas pocas para temas específicos, pero el vocero liberacionista alega que no erosionaría la intención del proyecto.

A Welmer Ramos, presidente de la Comisión de Reforma Fiscal, le gana por ahora la confianza.

“Ya hay un gran acuerdo marco general, que permite tener la confianza de que el texto que se presente va a ser avalado por la gran mayoría de los diputados. Ya se ha bajado la pretensión de Hacienda en canasta básica, en medicamentos”, dijo Ramos.

La recepción de mociones de fondo del plan fiscal estará abierta este martes, de 9 a. m. a 6 p. m. Luego, la presidenta legislativa, Carolina Hidalgo, anunciará por vía de resolución cuáles de esas mociones acoge y las enviará a la Comisión de Reforma Fiscal.

Esas mociones se tramitarían la próxima semana en ese foro parlamentario.