Patricia Recio.   4 octubre
Durante años, los problemas de tránsito en la ruta han sido frecuentes sobre todo en época de invierno, por lo que el paso para vehículos queda cerrado y los lugareños solo pueden transitar a pie. Foto: Archivo,

El asfaltado de la carretera que los puriscaleños han esperado más de 45 años, se realizará finalmente mediante un plan piloto de proyectos de bajo costo que impulsa el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

La vía de 52 kilómetros entre Puriscal y Parrita representa una inversión de $12 millones, unos ¢7.083 millones, que asumirán el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), el Instituto de Desarrollo Rural (Inder) y el MOPT.

La cifra contrasta con los $27 millones que cuestan los 21 kilómetros entre Paquera y playa Naranjo, Puntarenas. El precio por km en ese proyecto es de $1,2 millones, mientras que en Puriscal el promedio sería de $230.000 por km.

El director del Conavi, Mario Rodríguez, explicó que el modelo de bajo costo procura ofrecer una vía que se ajuste al concepto de desarrollo en la zona y no que se base en especificaciones técnicas que, por ejemplo, obligarían a diseñar una ruta para alto tráfico de mayores velocidades, y por lo tanto, más cara.

“El objetivo no es capacidad, sino movilidad de las personas. Cuando uno diseña por especificaciones, lo primero que hace es que las especificaciones tienen mínimos de estructura, entonces el objetivo del pavimento es darle capacidad estructural, en este caso el objetivo del pavimento es movilidad de las personas por la carretera.

“Lo segundo es que estamos usando el trazado de la carretera. No estamos pensando en hacer carreteras para 80 kilómetros por hora, estamos viendo que esta es una carretera para una zona de desarrollo (...) lo que tenemos que hacer es tener carreteras que no suelten polvo en verano y barro en invierno, porque eso no es movilidad”, explicó.

Según dijo, el objetivo principal es que los habitantes de estos pueblos tengan facilidades para trasladar sus productos, sin el riesgo de quedarse pegados en un barreal o de sufrir el deterioro de sus vehículos.

“Lo que necesitamos es un concepto de desarrollo, es llevarle a las áreas más deprimidas un camino por el que se puedan desplazar con seguridad y en una forma decente”, añadió el director del Conavi

Esa, precisamente, fue una de las razones por las que el ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, anunció en agosto anterior que dejaría en pausa la implementación del Plan Nacional de Transportes, en tanto se revisan las especificaciones. Para él, estas no se ajustan a la “realidad nacional”.

Desde ese momento, Méndez Mata adelantó que la carretera de Puriscal, así como la llamada ruta de la Leche en Guanacaste y una vía que se desarrollará en Coto Brus, se construirían, a modo de planes pilotos, bajo ese paradigma.

Esperada

El asfaltado en la vía Puriscal-Parrita empezaría a mediados del otro año. La intención de las autoridades es que al finalizar este año puedan comenzar a recibir las ofertas, pues aunque se trata de un plan de construcción novedoso, el proceso de contratación seguirá la vía administrativa ordinaria, a expensas de apelaciones y objeciones al cartel de licitación.

“Durante más de 45 años, los vecinos de este sector de Puriscal y lugares cercanos, hemos dado una lucha intensa. Hemos asistido a reuniones y conversaciones con autoridades de gobiernos en varias administraciones y no hemos tenido respuesta (...) el día de hoy vuelven las esperanzas y las alegrías”, dijo Álvaro Cascante, presidente de la comisión proasfaltado de la ruta 239.

El compromiso firmado este viernes implica que el Conavi aportará ¢2.076 millones, el Inder ¢2.639 y el MOPT los restantes ¢2.368 millones.

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El plan es que el Conavi y el Inder se encarguen de la colocación de un sello con mezcla asfáltica a lo largo de 41,8 km, mientras que el MOPT, a través de su Dirección de Obras Públicas, colocará una carpeta asfáltica a lo largo de 10 km de la vía, para completar así el trayecto total.

Según el jerarca del MOPT, la ruta “va a ser un estímulo para el desarrollo” .

“Una cobertura asfáltica va a traer el tránsito, va a traer al turismo, va a fomentar el desarrollo, va a permitir que muchas personas que no encuentran empleo en su lugar de nacimiento, donde tienen familia tengan que migrar, se va a generar, con asfalto, un mayor bienestar”, expresó.

La vía también servirá como ruta alterna para comunicar el Valle Central con el Pacífico central.