El director nacional de la Policía de Nicaragua, primer comisionado Edwin Cordero, reafirmó ayer que jefes de la Policía Nacional de Panamá "están involucrados" en el desvío ilícito de un lote de armamento de guerra hacia Colombia.
El diario colombiano El Tiempo puso al descubierto el pasado 21 de abril que en noviembre del 2001 se introdujeron a Colombia 3.000 fusiles AK-47 y cinco millones de municiones, procedentes de Nicaragua, en el barco de bandera panameña Otterloo .
Según la estatal Radio Nicaragua, Cordero insistió en que la Policía de Nicaragua efectuó un canje en forma "transparente y ordenada" de los 3.000 fusiles AK-47 y cinco millones de municiones a la Policía Nacional de Panamá, según órdenes de compra de esta institución.
De acuerdo con el director de la Policía nicaragüense, el canje de los fusiles y municiones de su entidad por 465 pistolas Jericó y 100 subametralladoras Uzi, se realizó con la intermediación de la firma Grupo Internacional de Representaciones S. A. (GIRSA).
GIRSA es propiedad de ciudadanos israelíes radicados en Guatemala, país que hace una semana canceló la autorización de operaciones a esa empresa.
Cordero explicó que la Policía de Nicaragua entregó los fusiles y sus municiones a la tripulación del Otterloo , con documentos en los que se especifica que su destino era Panamá, y que su destinatario es la Policía Nacional de Panamá. "En esto (desvío de las municiones) están involucrados altos jefes de la Policía de Panamá", aseguró Cordero.