Washington. AFP. Estados Unidos pidió ayer al presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, que comience el proceso de transferencia del poder en su país, sacudido desde enero por un movimiento de protestas.
“El presidente Saleh ha expresado públicamente su voluntad de comprometerse en una transferencia pacífica del poder; el tiempo y la forma de esa transición deberá ser identificado mediante el diálogo y comenzar inmediatamente”, manifestó el portavoz del departamento de Estado, Mark Toner, en un comunicado emitido ayer.
El Congreso Popular General (CPG), partido en el poder en Yemen, aceptó el plan de salida de la crisis propuesto por las monarquías del Golfo, que prevé la salida del presidente Saleh reclamada por la oposición, anunció también ayer un alto dirigente del partido.
“El CPG y sus aliados aceptaron la iniciativa del CCG (Consejo de Cooperación del Golfo) integralmente”, declaró Soltan al Barakani, subsecretario general del CPG y jefe del bloque parlamentario del partido gobernante.
Para salir de la crisis política en la que Yemen está inmerso, el CCG propuso la creación de un gobierno de unión nacional, con un traspaso de las prerrogativas del jefe de Estado al vicepresidente, así como el fin de las manifestaciones.
Según el plan, Saleh debe presentar su dimisión al Parlamento en un plazo de 30 días, lo que permitiría que un presidente interino y un gobierno de unión nacional organicen elecciones presidenciales en los siguientes 60 días.
Saleh afirmó el viernes ante sus partidarios que aceptaba el plan del Golfo, con el que asegura querer “cooperar de forma positiva, en el marco de la Constitución” pero insiste en que sólo se va si hay un proceso ordenado y constitucional.