El director general de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el sudanés Kamil Idris, afirmó ayer que la copia ilegal o “piratería es como el terrorismo” porque “existe en todas partes y constituye un fenómeno muy peligroso”.
Idris hizo alusión a la copia ilegal de música, películas, medicamentos, maquinaria y numerosos productos sujetos a derechos de propiedad intelectual y patentes que proporcionan beneficios a sus autores o a aquellos que los registraron.
Advirtió, además, acerca de los desastres que puede provocar la piratería de equipamiento mecánico, así como en otras áreas industriales, comerciales y culturales.
Relevancia mundial
La piratería “puede ser una cuestión de vida o muerte”, dijo el director de la OMPI en alusión a las graves consecuencias que puede tener el fenómeno, a la vez que constituye “un robo” de los derechos de los autores y creadores.
Idris subrayó la necesidad de mejorar la formación para combatir la violación de los derechos de autor y las patentes, al subrayar que se ha convertido en “un sofisticado fenómeno” ya que “resulta difícil distinguir entre un producto original y el pirateado”.
“Nuestros esfuerzos se centran en persuadir a los países y a los gobiernos en la necesidad de adoptar mecanismos nacionales para luchar contra la piratería”, comentó el dirigente de la OMPI.
Sin embargo, reconoció que no es suficiente promulgar medidas y leyes, porque “la legislación sin mecanismos de aplicación efectiva es letra muerta”.
Idris reconoció que “la aplicación efectiva en China, al igual que en otros países, es todavía motivo de controversia”.
Primer y tercer mundos
El responsable de la OMPI opinó que la piratería “no es problema entre el norte y el sur”, y consideró necesario un “consenso” para solventar la crisis entre los estados industrializados defensores de las patentes de sus farmacéuticas y el derecho de los ciudadanos de los países pobres a obtener medicinas para las graves enfermedades.
La OMPI, agrupa a 180 Estados miembros y se encarga de administrar varios tratados sobre propiedad intelectual entre los que figuran el denominado sistema de Madrid, suscrito por 70 países y que permite el registro internacional de marcas comerciales.
Asimismo, ese organismo es depositario de otros tratados relacionados con el registro internacional de diseños industriales, indicaciones geográficas, invenciones, propiedad intelectual sobre obras literarias o artísticas, interpre-tación y reproducción de música y películas, y además dispone de un centro sobre litigios de nombres de dominio en Internet.
Idris afirmó que el organismo se limita a asumir el arbitraje de las denuncias que recibe relacionadas con la ciberpira-tería, es decir, el registro de nombres de dominio por parte de personas que no tienen derechos legítimos.