Víctor García de la Concha fue elegido el jueves nuevo director de la Real Academia Española (RAE) por mayoría -30 de los 37 votos emitidos. El recien designado continuará la labor emprendida por su antecesor, Fernando Lázaro Carreter, para que esta institución entre de forma adecuada en el siglo XXI.
Al finalizar la sesión, el director saliente, bajo cuyo mandato la última edición del Diccionario de la RAE ha alcanzado casi el millón de ejemplares, no ocultó la satisfacción que le producía la elección de García de la Concha, que "continuará con la línea que hemos marcado él y yo".
En la Academia "se ha realizado un trabajo que debe proseguir y Víctor García de la Concha hará, como nadie podría hacerlo, que esta máquina marche hacia el siglo XXI", afirmó Carreter.
El nuevo director afirmó que para él es un "altísimo honor", tanto el amplio respaldo obtenido como el suceder en este cargo a Lázaro Carreter, "con quien he trabajado codo con codo en estos años", considerados por la mayoría de los académicos como "una etapa histórica".
Las quinielas de nombres que se barajaban acertaron de lleno: García de la Concha, secretario perpetuo de la RAE desde 1992, figuraba en primer lugar, seguido de Francisco Rodríguez Adrados, que logró tres votos, y de Angel Martín Municio, que obtuvo otros tres. El voto restante fue para Manuel Alvar.
El elegido
García de la Concha, experto en Literatura del Renacimiento y, sobre todo, en poesía española del siglo XX, corroboró las palabras del director saliente al decir que el programa que desarrollará en los próximos cuatro años será "el de la continuidad".
La Academia ha de responder a todos los retos que tiene planteados, y el fundamental es la unidad del español y la calidad de uso de nuestro idioma, dijo García de la Concha, para quien este objetivo hay que conseguirlo en estrecho maridaje con las academias de América Latina, la de Filipinas y la de Estados Unidos.
Entre sus proyectos, García de la Concha le dio una especial importancia a la culminación de los dos bancos de datos -el de español antiguo y el actual- que la Academia ha elaborado en los últimos años y que si en la actualidad cuentan ya con 150 millones de registros, la previsión es que se alcancen los 250 millones en el 2000.
También continuará con la aplicación de la nueva planta del Diccionario de la Real Academia, puesta en marcha por su antecesor, con el fin de que la nueva edición, que se podría publicar en el 2000 o en el 2001, sea una edición verdaderamente mejorada.
García de la Concha repitió ante los periodistas las palabras que había pronunciado ante el pleno de la Academia: "la fuerza de un director no la da su personalidad, ni su valía, ni su trabajo ni su inteligencia. La da la propia Academia, que es la que se dirige a sí misma".