Israel reanuda ataques y aumentan víctimas tras combates en el sur

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El Cairo. La fuerza aérea israelí bombardeó barrios del sur de Beirut y atacó cuatro puentes en la carretera costera al norte de la capital en su ofensiva contra la milicia radical chiita de Hezbolá, que en su vigésimo cuarta jornada dejó una gran cantidad de víctimas.

Al menos 25 trabajadores agrícolas perdieron la vida como consecuencia de un ataque aéreo israelí en una zona del este libanés cercana a la frontera con Siria, según confirmó la policía de Líbano.

Aviones de combate israelíes dispararon varios misiles en una zona agrícola en Al Kaa, según el primer informe policial. Además de los muertos, otras diez personas resultaron heridas como consecuencia de los bombardeos.

Además, cinco personas murieron y 15 resultados heridas en una nueva ofensiva contra la milicia de Hezbolá, confirmó la policía libanesa. Además de los muertos, otras diez personas resultaron heridas como consecuencia de los bombardeos.

Por su parte, el ejército israelí reportó la muerte de dos de sus soldados y otros dos heridos en un enfrentamiento en la ciudad de Taibe, en el sur del Líbano. Además, la radio israelí reportó que en un ataque con misiles Katyusha el Hezbolá mató a dos civiles en la ciudad de Kiryat Shmona. En el día de hoy, la milicia radical ya lanzó unos 120 cohetes sobre Israel, agrega la información.

Uno de los puentes destruidos se encuentra cerca de "Casino du Liban", en la ciudad portuaria de Yunieh, en la que habitan mayoritariamente cristianos. También quedó destrozado el puente de Madfun, que une el norte del Líbano con el resto del país y una de las últimas vías de comunicación con Siria.

Hasta la fecha el ejército israelí había limitado sus ataques, excepto en contadas ocasiones, a los barrios chiitas del sur de la capital libanesa, donde la milicia radical de Hezbolá cuenta con numerosos seguidores.

De acuerdo con fuentes de seguridad libanesas y de las Naciones Unidas (ONU), el ejército israelí había alcanzado la localidad de al Shaaba y que los enfrentamientos se circunscribían por ahora en la región de Markaba. La milicia Hezbolá reportó seis bajas israelíes en estos ataques. El ejército israelí no comentó los hechos.

Una portavoz del Ejército israelí dijo que hay escaramuzas "intensivas y esporádicas" en el sur de Líbano, donde la infantería israelí y los blindados operan en unos 20 pueblos y se enfrentan a hombres armados de Hezbolá. Según la funcionaria, las unidades israelíes destruyeron "la infraestructura del Hezbolá".

Al menos tres fuertes explosiones se escucharon en Beirut cuando los cazas israelíes dispararon tres misiles en las áreas de Hay Madi y Rueiss.

Antes, la fuerza aérea israelí había disparado al menos seis misiles en cuatro ataques a Haret Hreik y Rueiss, barrios del sur de la capital libanesa, habitados principalmente por simpatizantes de Hezbolá.

La portavoz israelí dijo que se había atacado una casa perteneciente a un alto mando de Hezbolá, así como oficinas del Movimiento islámico palestino de Hamas.

Al mismo tiempo, la funcionaria rechazó especulaciones por las cuales el ejército israelí había recibido la orden de avanzar hasta el río Litani, ubicado a unos 20 kilómetros dentro del Líbano. El periódico israelí "Haaretz" informó que el ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, pretende llevar adelante esa acción, pero que no es avalada por el jefe de gobierno, Ehud Olmert.

Los ataques se produjeron horas después de que el líder de la milicia chiita, el jeque Hassan Nasrallah, amenazase con atacar Tel Aviv si Beirut volvía a ser bombardeada de nuevo.

Las autoridades sanitarias informaron que muchos hospitales en el Líbano están a punto de cerrarse debido sobre todo a la falta de combustible que genera el bloqueo israelí a los puertos y la destrucción de varios puentes e importantes vías de acceso

"Las ciudades más afectadas por esta grave situación son Tiro y Sidon", declaró el ministro de Salud libanés, Mohammed Chalife. "Estos hospitales se encuentran abarrotados y no están recibiendo suministros médicos ni combustbible".

Entretanto, miles de iraníes salieron hoy a las calles de Teherán para unirse a una manifestación convocada por el gobierno contra las agresiones israelíes en Líbano. La marcha se produjo después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, dijera el jueves en la reunión de emergencia de la Organización de la Conferencia Islámica (OIC), en Kuala Lumpur, que la "solución definitiva para la crisis de Cercano Oriente es la eliminación del régimen sionista (Israel)".

Los manifestantes gritaron reclamos contra Israel y Estados Unidos y en pro del grupo libanés Hezbolá y quemaron las banderas estadounidenses e israelíes.

También en la capital de Irak, Bagdad, cientos de miles de seguidores del predicador radical chiita Muktada al Sader se manifestaron en apoyo de las milicias de Hezbolá que luchan en Líbano. Se trata de la mayor concentración que tuvo lugar en Irak en protesta por los ataques israelíes contra Líbano desencadenados el pasado 12 de julio.

Los manifestantes, llegados de todo Irak, ondearon banderas de Hezbolá y retratos de su líder Hassan Nasrallah mientras coreaban "­Muerte a Israel, muerte a Estados Unidos!". También quemaron banderas israelíes.

Los manifestantes son seguidores de Muktada al Sader, hijo de un líder espiritual chiita asesinado durante el régimen de Saddam Hussein que encabeza el Ejército Mahdi, una de las milicias más fuertes y violentas en Irak.

Desde el inicio del conflicto, el 12 de julio, murieron al menos 600 personas en el Líbano en ofensivas israelíes por tierra y aire, mientras las víctimas israelíes ascienden a 72, entre ellos 29 civiles alcanzados por misiles del Hezbolá y 43 soldados muertos en combate.