Inseguridad se dispara como principal problema en el país

A 49 de cada 100 ciudadanos nada les intranquiliza más que la falta de seguridad

Este artículo es exclusivo para suscriptores (3)

Suscríbase para disfrutar de forma ilimitada de contenido exclusivo y confiable.

Subscribe

Ingrese a su cuenta para continuar disfrutando de nuestro contenido


Este artículo es exclusivo para suscriptores (2)

Suscríbase para disfrutar de forma ilimitada de contenido exclusivo y confiable.

Subscribe

Este artículo es exclusivo para suscriptores (1)

Suscríbase para disfrutar de forma ilimitada de contenido exclusivo y confiable.

Subscribe

En este momento no hay problema que inquiete más a los costarricenses que la inseguridad y la delincuencia.

Esa preocupación se disparó en junio, momento cuando alcanza su punto más alto de valoración de los últimos siete años.

Hoy, los problemas de seguridad que enfrenta Costa Rica les generan desasosiego a 49 de cada 100 ciudadanos.

Así lo revelan las cifras de la más reciente encuesta de la firma Unimer, efectuada mediante entrevistas personales con 1.202 costarricenses mayores de 18 años y residentes en todo el territorio nacional.

El porcentaje actual es incluso tres puntos mayor al de julio del año anterior, cuando se registró el nivel más alto de preocupación por el tema: un 46%.

Comparado con otros problemas, en este estudio –efectuado entre el 15 y el 22 de junio– la inseguridad supera por 37 puntos porcentuales al desempleo, segunda fuente de intranquilidad, pues afecta a 12 de cada 100 personas.

Con menos impacto en la sensibilidad del costarricense se ubican ahora problemas como el alto costo de la vida, la drogadicción y la corrupción. Todos esos preocupan a menos del 9% de la población nacional.

La lucha por mejorar la seguridad fue la principal bandera que enarboló en campaña electoral la mandataria Laura Chinchilla Miranda, pero en la ejecución de sus compromisos no las ha tenido todas consigo.

Incluso debió cambiar al ministro del ramo, el abogado José María Tijerino, quien llegó al cargo con la experiencia de haber sido fiscal general de la República.

Además, el Poder Ejecutivo presentó el 14 de febrero un documento llamado Política integral y sostenible de seguridad ciudadana y promoción de la paz social (Polsepaz), recibido con muchas más críticas que elogios y con una tímida defensa del Gobierno.

Vertiginoso ascenso. La congoja nacional por la inseguridad muestra un incremento vertiginoso en los últimos ocho meses, de acuerdo con la encuesta.

En la primera medición que realizó Unimer durante el gobierno de Chinchilla, en julio del 2010, el tema preocupaba al 46% de la población, pero en la encuesta de octubre esa percepción llegó a su punto más bajo del actual periodo: 33%.

La tendencia volvió a ser ascendente cuando, en marzo del 2011, llegó al 38% y ahora, tres meses después, sube al 49%.

La desazón por la falta de seguridad es mucho más marcada entre los hombres, entre quienes no votaron en el 2010 porque en ese momento eran menores de edad, personas de ingresos altos y con estudios universitarios.

En cambio, la preocupación por el desempleo es más acentuada entre ticos de ingresos bajos y medios, residentes en zonas rurales y entre los 40 y 49 años.