Washington . Harry Whittington, el hombre de 78 años a quien el vicepresidente de EE. UU., Dick Cheney, disparó por error con una escopeta, sufrió hoy un pequeño ataque al corazón, pero se espera que se recupere sin problemas, según fuentes médicas.
Uno de los perdigones del cartucho se le alojó cerca del corazón, lo que le produjo una inflamación que causó un "ataque al corazón silencioso", también descrito como una "palpitación irregular", informó David Blanchard, el jefe de la sala de emergencias del hospital Christus Spohn, donde Whittington se encuentra internado.
Los médicos sometieron al paciente a un cateterismo para facilitar el flujo de sangre al corazón.
Whittington, un abogado de Austin (Texas), ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos y tendrá que permanecer en el hospital por lo menos una semana más.
No obstante, los médicos esperan que se recupere sin problemas. "Somos muy, muy optimistas", dado que Whittington tiene un corazón "fuerte", dijo Peter Banko, portavoz del centro médico.
Los especialistas del Christus Spohn consultan con los médicos de la Casa Blanca sobre el tratamiento que recibe el herido, confirmó el hospital.
Whittington recibió el impacto del disparo en el rostro, cuello y pecho, según Katharine Armstrong, la dueña del rancho en el sur de Texas donde cazaban el sábado Whittington, Cheney y una tercera persona.
Blanchard explicó en una rueda de prensa frente al hospital que el perdigón que se encuentra cerca del corazón de la víctima "está en una situación fija, no se mueve".
No obstante, a pesar de que los médicos conocen la zona "general" donde está, "no existe examen que pueda determinar dónde se encuentra exactamente", según dijo Banko.
Blanchard indicó que los cardiólogos no operarán a Whittington para extraerle el perdigón porque una intervención, a su edad, implicaba elevados riesgos.
En cambio, tratarán al paciente sin cirugía, algo con lo que concuerdan su familia y los médicos de la Casa Blanca, dijo el especialista, quien recalcó que "mucha gente vive muy bien con metralla en el cuerpo".
Tras el accidente, que se produjo el sábado a las 17:30 hora local (3:30 p. m. hora costarricense), Whittington fue tratado primero por el personal médico que acompañaba a Cheney, quien sufre problemas de corazón, y después fue evacuado al hospital Christus Spohn.
Hasta ahora las heridas de Whittington habían sido descritas como "menores", por lo que el anuncio de la complicación que sufrió hoy ha sido una sorpresa.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, tuvo que soportar hoy por segundo día consecutivo un aluvión de preguntas de los periodistas sobre el caso y sobre por qué el Gobierno no informó inmediatamente del accidente.
El hecho fue revelado el domingo por la tarde por el diario local Corpus Christi Caller-Times tras recibir una llamada de Armstrong.
El periódico The New York Times se preguntaba hoy en un editorial "cómo es posible que el vicepresidente de Estados Unidos puede disparar y herir a alguien, y que el público no se entere hasta 18 horas más tarde, y sólo porque la dueña del lugar donde se produjo decidió el día siguiente decírselo a un periodista local?"
Y su competidor The Washington Post señaló que "es muy raro, si no inaudito, que la Casa Blanca permita a un ciudadano" que actúe como "portavoz de facto".
Armstrong es una republicana que promueve los intereses de empresas como la aeronáutica Lockheed Martin entre agencias del gobiernos y políticos de Washington.
"Siempre se puede mirar atrás y encontrar una forma mejor de hacerlo la próxima vez", reconoció hoy McClellan, quien no mencionó en su rueda de prensa la complicación sufrida por el abogado.
Armstrong dijo a la prensa que Whittington tuvo la culpa del accidente, porque se acercó a Cheney sin avisar, tras haberse apartado de la línea de fuego para recoger una codorniz abatida.
Varios expertos sobre seguridad en la caza han indicado que aunque anunciarse es importante, la responsabilidad final recae en la persona que dispara.