Londres . Un adolescente chileno que murió a los 17 años torturado por agentes del gobierno, se convirtió una década después en una de las figuras claves para el futuro del ex dictador Augusto Pinochet.
Marcos Quezada Yáñez fue arrestado en Chile el 24 de junio de 1989, según afirman documentos judiciales británicos. Pocas horas después estaba muerto, supuestamente por las descargas eléctricas administradas por agentes del gobierno.