San José, ACAN-EFE Carlos Hernán Robles, gerente general del desaparecido Banco Anglo Costarriense (BAC, estatal), y tres directores más, fueron condenados hoy a diez años de prisión por otorgamiento irregular de créditos.
Estas irregularidades fueron parte de las decisiones que llevaron a la quiebra, hace diez años, del más antiguo banco costarricense, fundado hace más de 150 años.
Un tribunal de juicio de San José advirtió en su sentencia que a Robles, Carlos Osborne, Carlos Manuel González y Arturo Fallas se le imputó "hechos de peculado en calidad de delito continuado" en perjuicio del Estado.
En septiembre pasado, la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia había condenado a Robles a 25 años de prisión por irregularidades en el manejo del Banco. Otros directivos, entre ellos Osborne, González y Fallas, fueron sentenciados en esa ocasión a doce años de prisión.
Aparte de estas dos condenas, quedan aún seis causas por la quiebra de este banco estatal, cuyos juicios aún no tienen fecha.