Científicos canadienses crearon en un laboratorio un material natural y biodegradable que es parecido al caucho y es capaz de ser tan elástico y flexible como el músculo humano.
Aunque aún no se han hecho estudios clínicos con él, los expertos esperan que las propiedades mecánicas de este biomaterial lleguen a convertirlo en un aliado médico para regenerar los músculos de las personas que han sufrido lesiones de consideración, como los desgarros de tejido.
Según los expertos del Departamento de Nanociencia Molecular e Ingeniería de Proteínas de la Universidad de Columbia Británica en Canadá, el nuevo material consiste en un polímero que tiene la habilidad de reproducir la estructura molecular de un compuesto natural llamado la titina o conectina.
La titina es la proteína más grande del cuerpo humano y representa un papel fundamental en la contracción muscular.
Esa proteína otorga simultáneamente elasticidad y flexibilidad a los músculos.
Durante el proceso de sanación natural de un músculo, esa megaproteína (la titina) crea gradualmente una especie de puentes o enlaces finos entre los extremos del músculo que se ha desgarrado.
Eso ocurre indistintamente si la lesión fue causada por un trauma (accidente o golpe) o por una intervención quirúrgica.
La recuperación del tejido muscular no es un proceso fácil. Para lograr rehabilitar un solo centímetro de músculo dañado, el cuerpo requiere por lo menos una semana de trabajo.
Si el desgarro es de dos centímetros, el cuerpo requiere dos semanas, y así sucesivamente, explicó el médico deportivo del Saprissa, Willy Gálvez.
Acelerar la cura.Los científicos canadienses comprenden este ciclo normal, pero tienen la hipótesis de que, usando su nuevo biomaterial, quizá sea posible acelerar el proceso de curación.
Según aquella teoría, si se introduce este nuevo material en las zonas del músculo donde está la lesión, este se encargará de formar rápidamente los puentes o enlaces en las fibras interiores para que así el tejido se recupere de forma más rápida.
Además, los expertos prometen que, como el nuevo material es 100% biodegradable, este solo permanecería en el organismo el tiempo necesario para colaborar a regenerar el músculo.
Luego, simplemente se disolvería sin causar efectos secundarios en el cuerpo.
Lo que falta.Aunque celebran su avance, los canadienses reconocen que les falta aún bastante camino para traducir sus hallazgos de laboratorio en aplicaciones médicas.
En un reporte publicado en la revista científica Nature, ellos celebran que fueron capaces de reproducir dos de las características más especiales que poseen los tejidos musculares: la flexibilidad y la elasticidad.
Sin embargo, los investigadores admiten que el material todavía no es tan resistente ni longevo como el músculo humano.
Por si fuera poco, los científicos subrayan que todavía no saben si el nuevo biomaterial es compatible con el tejido humano.
Definir ese aspecto es la siguiente fase de la investigación, en la que participarán científicos de la Fundación Canadiense para la Innovación, la Fundación Michael Smith de Investigación en Salud y el Consejo de Investigación de Canadá.
No es nuevo.Al consultar al médico nacional Willy Gálvez sobre la propuesta canadiense él se mostró cauto y resaltó:
“La idea de acelerar el proceso de sanación de los músculos no es nueva: incluso ya existen otros mecanismos, como la llamada bioestimulación con plasma rico en plaquetas (PRP), que es, por cierto, muy exitosa”.
La PRP es una técnica ambulatoria sencilla que consiste en aplicar, al músculo dañado, una porción de plasma sanguíneo rico en plaquetas. Esta aplicación activa de forma natural la producción de unas proteínas conocidas como factores de crecimiento.
Ellas afectan las funciones del llamado fibroblasto, célula encargada de determinar la estructura y la calidad del músculo.
“La PRP acelera la recuperación en un 40% y tiene la bondad de que utiliza material endógeno; es decir, que pertenece al propio organismo; por esto no causa ningún rechazo. No sería el caso del material que menciona ese nuevo estudio pues es un material externo que podría no ser bien recibido por el cuerpo”, añadió el experto en medicina deportiva.
Gálvez no descarta que la aplicación del biomaterial canadiense pueda ser útil para tratar a personas con lesiones musculares.
Sin embargo, Willy Gálvez recalcó que no cree que llegue a ser de gran provecho para los deportistas de alto rendimiento pues “la inserción de un biomaterial en el cuerpo de un atleta se castiga como dopping”, dijo.
En la actualidad, la PRP tampoco se usa con deportistas.