Priscilla Gómez. 17 marzo
Monserrat Madrigal disfrutó de los juegos recreativos de la mañana. Fotografía: José Cordero.
Monserrat Madrigal disfrutó de los juegos recreativos de la mañana. Fotografía: José Cordero.

Solo así San José— o sus parques, específicamente— se sienten como zonas seguras.

Este año el festival Transitarte ofrece actividades para todas las edades, como juegos con tiza en las aceras, partidas de dominó, así como un stand de gastronomía artesanal.

El menú es variado.

“Tengo tres años de venir y lo hago porque las personas necesitamos ocio. O recreación sana también. Uno trabaja toda la semana, y el fin de semana merece distracción”, aseguró Jorge Campos, de 56 años, quien vive en Alajuelita.

Así como ocurrió en las ediciones anteriores, los espacios que albergaron el festival (parques Morazán, Jardín de Paz, España y Nacional, y alrededores) estaban ocupados por familias enteras almorzando en el zacate, perros bien portados, niños corriendo de un lado a otro; la fachada cambia. Pero solo así.

Porque únicamente cuando la ciudad se despierta, y todos salen de sus casas y carros para compartir, se siente —nuestra capital— como un lugar habitado y con utilidad.

Naranjas para compartir.

Nora Benavides estaba sentada en una banca del parque Morazán, tenía junto a ella una bolsa con naranjas que llevó para regalar. Benavides tiene 63 años, y vive en barrio Amón, San José.

“Vine a un taller de yoga que me recomendó una amiga, y traje esto para dar a cambio”.

Benavides fue maestra de Estudios Sociales cuando era joven, y se lamenta de no haber tenido estas opciones en aquel tiempo para sus estudiantes.

“Me asombra mucho venir y ver a tanta gente joven. Por ejemplo, mis nietos llegaron a las 11 a. m. y me llamaron ahora para decirme que están esperando a otros amigos para los conciertos de la noche”, dijo Benavides, quien tuvo que salir corriendo porque su clase de meditación y yoga comenzaba.

A su lado estaba Randall Artavia, de 13 años, acompañado por su mamá.

Las calles aledañas a los parques se cerraron para ofrecer más comodidad a los asistentes. Fotografía José Cordero.
Las calles aledañas a los parques se cerraron para ofrecer más comodidad a los asistentes. Fotografía José Cordero.

Ambos se estaban comiendo una tortilla de queso con fresco de mora. “Me costó convencerlo de que viniera”, contó Marcia, su madre. “Estaba completamente seguro que la iba a pasar mal, y más bien ahora me dijo que volviéramos mañana”.

El domingo.

Durante toda la mañana y hasta las 9 p. m. del domingo las actividades se mantendrán en pie.Habrá conciertos al aire libre, venta de comida, y talleres artísticos.

A los 8:45 p.m. se presentará el acto de clausura con el grupo folclórico Isla de Pascua, desde Chile.